El doctor Julián Hernández, acupuntor especialista en desequilibrios emocionales, quien ofreció recientemente una conferencia magistral en el Hotel Fiesta Inn Chetumal, titulada “Para Amar en Libertad: Haz las Paces con tu Historia», platicó con Grupo Pirámide para hablar sobre los desequilibrios emocionales que existen en nuestra sociedad y sus consecuencias.
-Doctor, ¿de qué trata esta conferencia magistral?
– “Para amar en libertad haz las paces con tu historia”, consiste en que nos demos cuenta de que, con quien me tocó nacer, hasta con quien me casé, está conectado toda la historia y además de la Memoria Emocional. En cinco órganos del cuerpo se albergan las cinco emociones que gobiernan al ser humano y ahí están los cinco sentidos: El hígado es la ira, pero es la vista, por eso, la ira ciega. El pulmón es la tristeza, es la piel y el olfato, por eso, cuando estamos tristes nos da gripa, el riñón es el miedo, es el oído y así.
¿Uno puede manejar esto?
Cada pensamiento que tengo que va en contra de mí, o en contra de otro ser humano o cada impacto externo que va afectar mi bioquímica, va a aparecer tarde que temprano.
¿Qué descubrieron los chinos?, que todo lo hacemos con los cinco sentidos. Lo externo entra a lo interno y lo procesamos a través de la interpretación con el pensamiento. Cuando tenemos asuntos inconclusos como un abandono de papá, mamá o sobreprotección o cualquier problema que no se resolvió en la conducta que tiene ver con la forma que me relaciono con los demás, cada vez que no logro acomodarlo y me quedo con cosas, con pensamientos opuestos o emociones opuestas, se van a esos cinco órganos.
¿Entonces todo tiene que ver con sentimientos reprimidos?
-Como vivimos en una cultura donde no nos han dejado expresar por cientos de años, donde vemos como me ven los demás más importante de cómo me siento conmigo, esa emoción que no se puede liberar tarde que temprano va a buscar una salida o se va a quedar en un órgano.

Formación en China

-Platíquenos de su formación.
-Yo estudié medicina aquí en México y no terminé, porque conocí la medicina china y me fui a terminar mis estudios allá. Estuve en la Universidad de TianJin, y también hice una especialidad en psicología humanista donde me di cuenta de que había que resolver todas las cosas inconclusas, porque vi que en todas las enfermedades de mis pacientes había un conflicto emocional no resuelto.

El cuerpo expresa lo que la mente piensa

Puedo nombrarte algunos ejemplos científicamente ya comprobados. Conflicto con la mamá: miomas, ovarios poliquísticos e infertilidad, por eso adoptan y se embarazan. Neuralgia del trigémino: ira no expresada. Divertículos: vivir con gente indeseable. Ciática: miedo al futuro financiero, entonces así, todo está relacionado porque el cuerpo simplemente sigue a la mente.
La mente dispara un pensamiento, el pensamiento detona una emoción, si no freno la emoción cambia la bioquímica y finalmente la célula, que es la estructura. Cuando logro acomodar lo que provocó un pensamiento se va remediar también la célula, pero la acupuntura lo que hace es volver a equilibrar la sangre y los átomos del cuerpo.
Los chinos lo saben: cada emoción va a tener un impacto si no lo resuelvo.

Julián Hernández, apasionado de la Medicina Holística: cuerpo, mente, corazón y consciencia; distinguido Acupuntor, Hernández cuenta en su historial con una práctica clínica de más de 50 mil pacientes y ha logrado conjugar el pensamiento médico científico de dos grandes culturas: La Oriental y la Occidental.

Biografía

Sus estudios los cursó en la Universidad de TianJin situada en la República Popular China; alma máter de las Ciencias de la Medicina Oriental.
Fue alumno distinguido del Dr. Shi Xue Min, rector de la Universidad de Tianjin en la República Popular de China y considerado uno de los mejores acupunturistas del mundo.
Su dinámica cotidiana se fundamenta en aplicar el sabio paradigma Hipocrático: “Mente sana en cuerpo sano”. Para ello se profundiza en la historia emocional de sus pacientes, equilibrando los cinco órganos principales que mantienen vivo al ser humano.