Deja sabor amargo la sentencia de la sala de Xalapa, que no le dio acceso a la síndica a los alegatos, como sí lo hizo con la representante del municipio, la contralora, Astrid Concepción González Buenfil.

Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. La Sala Regional de Xalapa del Tribunal Electoral de la Federación resolvió, con un galimatías, el caso de la síndica de Bacalar, Vanessa Piña, quien procuraba probar la violencia política en razón de género que denunció, ejercida en su contra en el gobierno de José Alfredo Contreras Méndez, Chepe.
Por un lado, Xalapa revocó la sentencia de la magistrada Claudia Carrillo, quien a pesar de ser una auto-abanderada de las causas del empoderamiento de las mujeres, no supo ver todo el panorama y dejó pasar por alto pruebas que, está claro, el tribunal debió enmendar; y por el otro, la resolución es sumamente extraña y de dudosa conclusión: dicen que está mal la sentencia de Carrillo, pero llegan al mismo puerto: que no hay violencia política de género.
Las pruebas eran las siguientes, porque este portal ha seguido el caso desde su génesis
Un grupo de mujeres habían sido violentadas (acosadas laboral y sexualmente) por funcionarios de la administración en Bacalar, uno de ellos, mano derecha del alcalde, José Alfredo Contreras Méndez, por lo que la síndica decidió acompañar a una de las víctimas hasta las instancias de justicia.
Nada prosperó porque, de la noche a la mañana, la mujer afectada retiró la denuncia, que cabe aclararse, debe perseguir de oficio el Estado.
El siguiente paso del gobierno fue restarle personal a Piña, por lo que sus funciones quedaron sumamente limitadas para cumplir con decisiones que requieren visión técnica; semanas después, el cabildo de manera ilegal intentó destituirla en una sesión pública y grabada, violando de manera flagrante las leyes estatales y federales, dado que Piña es una servidora electa y no depende de la decisión del cabildo.
Eso no prosperó y el Teqroo emitió medidas cautelares para protegerla de una probable agresión física.
Lo más sospechoso del caso es que la afectada no formó parte de los alegatos de la sala de Xalapa, como se observa en la impresión de pantalla, donde sí está la contralora del municipio.
La síndica dejó constancia de ella en un escrito, pero la sentencia, al parecer, ya estaba hecha y en su contra, como salió finalmente.
Contreras Méndez, Chepe, si bien no pudo remover a la síndica, en eso hay una batalla ganada, queda el sabor amargo de una derrota para una mujer que sólo decidió luchar por los derechos de las mujeres y del propio en un municipio en el que todavía superviven formas de la vieja política.
Sin embargo, una voz sentó un precedente porque la lucha es larga y vasta.
