- Las señales dicen que Ana Patricia Peralta, en Benito Juárez, Blanca Merari, en Puerto Morelos y Yensunni Martínez, en Othón P. Blanco, tienen prácticamente aseguradas las continuidad, así como Marciano Toledo, en Tulum.

Por Luciano Núñez
De entrada parece caótica, obscena, delirante, pero si se lee entrelíneas, la última película de Brad Pitt, Babylon, deja muchas metáforas dignas de apuntar.
Una de ellas es la crítica mordaz a los productores de Hollywood que, pagarían lo que fuera para que los actores hagan cualquier cosa, quienes a su vez, harían lo que sea por dinero.
Así se dejan ver los entretelones con todo tipo de excesos durante el rodaje de las viejas películas (con banda sonora en el set) y, lo mejor, la extrema metamorfosis que supuso la transición del cine mudo al sonoro.

Unos se adaptaron y otros desaparecieron. “Tu tiempo ha pasado”, le dice la periodista Elinor a Jack Conrad que todavía no entiende cómo funciona el nuevo mundo.

En lo que respecta a la escena política de Quintana Roo, hay quienes supieron adaptarse a la transición política y otros que no. Hay quienes llegaron a la presidencia municipal y supieron leer el momento, y otros, que se quedaron en el viejo cine que hacía Charles Chaplin.
Municipio por municipio
Empezando por el municipio más poblado del estado, Benito Juárez, Ana Patricia Peralta ha sabido construir una sólida agenda ciudadana con sello 4T, para no dejar en el vacío lo que, la hoy gobernadora, Mara Lezama, construyó a lo largo de sus casi dos administraciones en Cancún.
Ha respetado los espacios políticos y, con el margen que le quedó, pudo con destreza armar una gestión que avanza con claro rumbo a la reelección, con la más que errática disputa de la diputada federal, Anahí González y la anacrónica campaña de los años 70 que despliega Pablo Bustamante, secretario de Desarrollo Social.

La única piedra en el zapato podría ser la senadora Marybel Villegas, que sigue con trabajo sostenido en tierra firme y, si no obtiene la candidatura, podría ser invitada por Movimiento Ciudadano y hasta a alianza del PAN-PRD-PRI.

El PT lanzó ayer el nombre del diputado Hugo Alday que se perfila como su carta electoral más fuerte.

Atenea Ricalde, de extracción panista, ha dado claras señales de pase a la 4T, donde ya su tío, Julián, ha votado en consonancia y a espaldas de la alianza que lo alojó por años, PAN-PRD, sin embargo, el diputado federal, Juan Carrillo, está dispuesto a dar otra batalla para perfilar a un candidato que intente el regreso de la alianza Morena-Partido Verde.
Blanca Merari, en Puerto Morelos, está firme para la reelección.

Es un espacio ganado y sostenido por el Partido Verde. Logró nada menos que revertir en endeudamiento (que hubiese sido catastrófico para las arcas) que le heredó de Laura Fernández, hoy diputada federal que reapareció con el PRD. Conocedora del territorio y las necesidades de la población, su imagen ha crecido notablemente para el 2024.
El centro: la zona más conflictiva
Lili Campos en Solidaridad tiene un programa de gobierno que le ha permitido obtener excelentes números de percepción de gobierno.

La Quinta Avenida es otra desde que comenzó su gestión. Y si el Partido Verde quiere dar la vuelta, con Estefanía Mercado, no será nada fácil ante el único municipio en el que supervive la ahora oposición.
Ya Campos le ha sabido ganar a Morena y cuenta con una gestión ordenada para alcanzar la reelección.
Mary Hernández, de Morena, no ha dado muestras de austeridad republicana y su trato ha cambiado con respecto a la campaña, sobre todo en la zona más castigada por la economía. Quien maneja los entretelones del gobierno, aseguran, es nada menos que el prísta Pato Carballo, ex alcalde y diputado.
En Tulum, Marciano Dzul Caamal no tendría problemas en asegurar la reelección. Hará historia a facilitar la construcción de la primera universidad para el municipio y, en su gestión, se concretará nada menos que la construcción del Aeropuerto Internacional.

Ahí el morenismo ha crecido como en ningún otro municipio, y una muestra de ello es el holgado triunfo de la diputada Silvia Dzul.
Donde el panorama todavía no está claro es en Cozumel. En un principio Morena apoyaría la reelección de Juanita Alonso, pero pareciera que el Partido Verde quiere a toda costa tener mano ahí, bajo el argumento de que financió parte de la campaña anterior, con Renán Sánchez Tajonar, ex secretario general, quien estaría ahora más enfilado en la diputación federal que en la presidencia, dicen en su entorno, dadas las precarias condiciones financieras del municipio, severamente endeudado por Pedro Joaquín Delbouis.

Juanita Alonso sigue con buena presencia en tierra, pero al parecer su destino se definirá en el centro del país.
Othón P. Blanco y el dinamismo de Yensunni
En Othón P. Blanco la alcaldesa Yensunni Martínez, contra muchos pronósticos, ha sabido hacer una sólida mancuerna con la gobernadora Mara Lezama y mantiene control político y territorial. Ganó con solvencia las diputaciones en su territorio y ha demostrado agilidad en la comunicación de redes, donde ha dado muestras de dinamismo de gobierno y que tiene voluntad de trabajo.

En Bacalar, pese a que José Alfredo Contreras Méndez intenta de todo para la reelección (quiere pasarse a Morena, incluso pintó su taquería de Verde), los casos de acuso sexual y laboral han manchado su administración en tiempos en los que la Violencia Política de Género ha dejado a varios fuera de carrera.
Así, como en Babylon, algunos se quedaron en la era del cine mudo y, como el personaje Conrad, todavía no logran asimilarlo, otras y otros tendrán continuidad en los tiempos que vienen.
