Por Jaguar Negro

Gracias a una serie de reformas estatutarias recientemente aprobadas por el Consejo Político Nacional del PRI, su dirigente nacional, Alejandro «Alito» Moreno, ahora debe «ser consultado» sobre el sentido de los votos en los congresos, «palomeará» las listas plurinominales de los estados, e incluso puede alargar su período al frente del tricolor si el Consejo así lo dispone.

La propuesta original hasta facultaba al presidente del CEN para designar a los coordinadores de los grupos parlamentarios no solamente del Congreso de la Unión sino también de los estados, pero esto finalmente fue sacado de la votación.

Estas reformas permiten a «Alito» tomar el control de las decisiones legislativas de todos los grupos parlamentarios del PRI pues según la modificación al artículo 119, los coordinadores —que él mismo habría estado designando— tendrán que consultar con el presidente del CEN el sentido del voto de, «aquellas iniciativas cuyos temas sean de interés público».

Faltaba más, estos deberán, tras haber consultado con el mandamás, «transmitir esta resolución a los integrantes de su grupo parlamentario».

Veletas premiados

Llama la atención que, de cara a las elecciones de 2021, otros de los cambios en los estatutos del PRI «premian» a los saltimbanquis, pues ahora los militantes del tricolor podrán «ponerle pausa» a su militancia para aceptar un encargo en gobiernos de otros partidos.

Además, los candidatos a legisladores locales ya no deben acreditar su calidad como cuadro o dirigente político sino simplemente con ser militantes pueden acceder a dichas candidaturas, hecho que ha ofendido a priístas con larga trayectoria.

Eso sí, si alguien menor de 35 años quiere ocupar algún cargo de importancia, debe haber pasado, forzosamente, por las filas de la Red Jóvenes x México, lo cual ha causado el descontento de otros grupos de jóvenes que trabajan de cerca con el tricolor.

Publicación del diario Reforma sobre los cambios estatutarios del PRI.

Entidades minimizadas

Por otro lado, el dirigente del CEN puede ejercer por sí mismo el registro de candidatos en los tres niveles de gobierno, sancionar el procedimiento de selección de candidatos, cancelar el registro de precandidatos y candidatos, e incluso tendrá el poder para aprobar las convocatorias locales de postulación de candidatos.

La cereza del pastel, que termina de debilitar a los ya endebles consejos estatales del PRI es una modificación al artículo 197, donde se establece que las candidaturas a la presidencia, senadurías y diputaciones federales, ya no tendrán que pasar por la aprobación de los consejos políticos de las entidades, sino que bastará con la decisión del Consejo Político Nacional.

Así, «Alito» aglutina cada vez más poder, pero lo hace dentro de un otrora importante partido que no solo perdió la presidencia en 2018, sino que fue arrastrado al fondo de las preferencias electorales, y el panorama venidero no alberga grandes esperanzas.