
Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. La batalla electoral en Tulum ha estado signada en los últimos años por el duelo entre Marciano Dzul Caamal y Víctor Mas.
Aunque ambos vienen del PRI, el primero se ha decantado por Morena, desde donde logró ganar en la elección pasada la presidencia municipal; y el segundo, lo hizo en 2019 con las banderas del PAN-PRD, donde había recalado al calor del gobierno estatal.
Violencia desmedida
En los últimos meses del gobierno de Mas hubo picos históricos de violencia.
Como la muerte de la salvadoreña, Victoria Salazar, quien falleció por un exceso de violencia policial; la toma de las instalaciones de su policía por el Mando Único y la caótica situación en pandemia en la que abundaron fiestas privadas con el consentimiento oficial.
Fue un caldo de cultivo para que Dzul Caamal ganara la elección, en la que hubo un operativo policiaco que intentaba sostener la reelección del ex alcalde, hoy regidor.
En ese sentido, casi todos los esfuerzos del actual gobierno se han orientado a enderezar la frágil situación en seguridad pública heredada, con detenciones de lugartenientes del narco y la incautación de varios cargamentos de droga.
Cuando todos pensaban que Víctor Más, después de perder la elección renunciaría a la regiduría, decidió asumir la responsabilidad, lo cual, dio una señal de cierta madurez para enfrentar las denuncias en su contra, como la que hizo Miguel Josué Castilla Gómez, ex director de Participación Ciudadana del municipio de Tulum, por el dudoso manejo y destino de 13 millones de pesos.
Efecto en la diputación
Hoy, el eterno rival de Dzul Caamal decidió cruzar trincheras y someterse a una de las banderas de la 4T, en una operación política comandada por Patricia Casados, del PT, lo cual, le deja en bandeja de plata la diputación a Silvia Dzul Sánchez, hija de Marciano.
Ambas estructuras sumarían algo así como 60 mil votos para Morena.
Las conjeturas son varias: una es que Mas tenía un complejo panorama judicial y prefirió ofrecer, a cambio de un salvoconducto, su caudal político que no es poco, con lo cual, complica por efecto la situación de candidata a la gubernatura Laura Fernández Piña en ese municipio, dado que las dos estructuras están ya en la bolsa de Morena.
Y la otra es que, con los vaivenes del PAN-PRD, no ve para dónde más hacerse que para la 4T, donde fue a parar gran parte del Joaquinisno.
Eso sí, la foto junto al secretario general del municipio, Jorge Portilla Mánica, estaba de MAS.
