Por Jaguar Negro
No había pasado ni una semana de la toma de protesta de Blanca Merari en Puerto Morelos, cuando ya demostró que no está dispuesta a respetar acuerdos con su mentora política, Laura Fernández Piña, ahora diputada federal.
Nos revela una fuente que, Merari está convencida de que ganó sólo por obra del efecto del lamentable asesinato de su marido, a pocos días de su designación como candidato.
Lo cierto es que para que los engranes de la maquinaria electoral funcionen, Fernández Piña activó su aparato para que ganara cómodamente la elección.
Ahora dicen que hay chispas que podrán alcanzar llamas entre las políticas.
Una que apenas comienza a entender dónde está parada, y la otra que tiene una extensa trayectoria política y está donde se cuecen las habas.
