Por Jaguar Negro

 

Laura Fernández, ex alcaldesa de Puerto Morelos, midió mal. Durante su gobierno entregó dos jugosos contratos a su actual pareja, Carlos Alberto Moyano: uno para alumbrado público y otro para obras públicas.

En ambos comprometía las finanzas del municipio recientemente creado por 20 años y por cifras de varios ceros. Pero no sólo eso. Decidió cortar relaciones con su líder político, Jorge Emilio González y, ya en campaña por la gubernatura, por las siglas del PAN-PRD, arremetió con todo contra Mara Lezama. Pensó hasta último minuto que había ganado la elección y que, con ello, lograría un borrón y cuenta nueva, pero eso estuvo a muchos puntos de distancia.

Tras una pausa después del proceso electoral regresó a su curul como diputada federal y, a pocas semanas de que inicie el nuevo gobierno en Quintana Roo, su causa revive dados los elementos aportados por la actual alcaldesa de Puerto Morelos, Blanca Merari, que ha decidido no ser cómplice de turbios negocios y contratos de dudosa confección.

“Esto lo digo fuerte y claro, no lo estamos permitiendo pues con la ley en mano estamos defendiendo a Puerto Morelos. No pasaré a la historia como la presidenta municipal que dejo pasar este negocio de quien encabezó la pasada administración”, afirmó.

De acuerdo con la información del municipio, el Congreso Del Estado le autorizó a Laura 45 millones de pesos para alumbrado público, pero hizo caso omiso del recurso y contrató una deuda de 442 millones 656 mil pesos por 20 años. En el caso del edificio fueron autorizados 60 millones de pesos, «pero aquí el municipio terminó haciendo un contrato por 389 millones 760 mil pesos”.

Ella calificó estas denuncias como «campañeras»; pero la realidad es que están caminando a paso firme.

Te puede interesar: Expondrá Blanca Merari presunto desfalco de Laura Fernández y su esposo ante AMLO