Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. No es nuevo que, ante la falta de oposición, sean los mismos “morenos” quienes se arrojen como sus representantes, es decir, en un sinsentido político: poniendo palos en la rueda sobre la que ellos mismos marchan.
De nueva cuenta es la exalcaldesa interina, Lulú Cardona, quien ha dado otras dos muestras de que quiere tomar posición de mando y no de acompañamiento político, en su función como regidora oficialista.
Durante la sesión de cabildo de hoy fue aprobada la sesión solemne del 53 Aniversario de Cancún, para que ésta sea en la plaza de la Reforma, y de esta manera, la población pueda tomar parte en la celebración.
Sin embargo, Cardona se opuso para contraponer que se haga en la sala de Cabildo, bajo el argumento de que, “mejor se le remodelen las oficinas, se le compren aires acondicionados y se arregle la sala de regidores”.
En síntesis, quiere un festejo oficinas adentro y dejar fuera de esta sesión solemne a la población, que únicamente podría verla por redes sociales.
No sólo ello: además, hizo toda una perorata para que las funciones que están bajo la órbita de Desarrollo Urbano regresen al Cabildo, donde ella despacha, y que tienen que ver con las aprobaciones de la entrega de los espacios de equipamiento.
Así, con Lulú como aliada, no hacen falta enemigos… ¿le dará el partido espacio en el próximo gobierno?
