
Por Jaguar Negro
Después de muchas idas y vueltas, el actor Roberto Palazuelos ya se registró para competir por el senado y será la carta fuerte de Movimiento Ciudadano (MC) para el próximo proceso electoral, después de que amargara ser candidato a gobernador en las elecciones pasadas, en las que finalmente no llegó a registrarse.
Siempre polémico y verborrágico, dicen los analistas que su perfil era ascendente y que levantaba al calor de su mediática trayectoria, con sus luces y sombras.
En el proceso que viene se enfrentará por el senado a la mancuerna de la 4T, Anahí González, actual diputada federal, y el secretario de finanzas, Eugenio Segura, quien es la primera vez que entra al ruedo electoral.
La candidata fue severamente cuestionada por ingresar como cuota indígena, situación que hasta ahora ningún actor político se ha animado a impugnar, aún con la inconformidad de los colectivos que representan ese sector.
¿Debate en puerta?
Ahora, ¿cómo será un debate entre Morenos y Palazuelos?, es decir, entre quien tiene un amplio manejo de medios de comunicación (desde hace décadas) y dos perfiles que no se han caracterizado por sus intervenciones públicas. Incluso, en el Sur del Estado, González ha sido duramente criticada por haber logrado la candidatura federal, pese a que radica en el Norte de Quintana Roo. Aún con ello, ganó con un amplio margen.
Durante este tiempo de representante, ¿habrá logrado conectar con quienes le dieron su voto de confianza en el proceso pasado?
La última aparición de Palazuelos en el sur del estado despertó la atracción que genera una estrella consagrada, con remolinos de gente que quería tomarse una foto del recuerdo o, al menos, acercarse al galán de telenovelas, desde hace años afincado en Tulum, donde montó una empresa turística, y donde hará mancuerna con Jorge Portilla Mánica, que busca la alcaldía por el partido naranja. Sin embargo, Palazuelos tiene domicilio en Cancún, aclaran desde su círculo político.
En teoría y en sus números, la 4T sabrá hasta dónde resiste la cuerda para seguir siendo la máquina electoral que ha sido hasta ahora: tiene una estructura sólida que se suma a la del Partido Verde, que ha tenido un notable crecimiento político y electoral, algo de lo que adolece MC.
Ahora, si pese a ello el candidato hipermediático «diamante negro» logra una votación que posicione a MC como segunda fuerza, estaría a un paso de ser candidato a gobernador, algo que no cuajó años antes y que podría suceder, si los planetas se alinean para la polémica estrella naranja.
