
Todo indica que Edgar Gasca, el isleño que perdió contra la panista Atenea Ricalde en el distrito I, será el que se quedará con la diputación plurinominal en danza. Borgista de la primera y última hora, ahora vestido de morenista, seguirá su derrotero como esbirro de los grupos fácticos de poder que tienen a varios de sus filas en la cárcel.
Pero ¿qué pasó en el trasfondo de las decisiones electorales de los árbitros?
La primera instancia -que es el Instituto Electoral de Quintana Roo, Ieqroo-, le dio la diputación al partido del gobernador como manda el manual de la obediencia y se la entregó a Roger Cáceres. La siguiente instancia, el Tribunal Electoral de Quintana Roo, Teqroo, que es presidido por otra borgista, pero ella sí, “de hueso colorado”, le dio la diputación al PRI, a Manuel Díaz Carvajal. Nora Cerón, la presidenta del Teqroo fue nombrada como miembro del Instituto de Transparencia en la infame sesión de Congreso realizada en un hotel durante el gobierno de Roberto Borge, donde se cometieron severos agravios contra el estado, como el nombramiento de jueces y el fiscal que intentaron perpetuar por varios años. Ahora será el Tribunal Federal, la sala de Xalapa, la que cumpliendo con la obediencia suprema le otorgue a Morena (es casi un hecho, pero todo puede pasar), la diputación que cambiaría la composición de la Junta de Coordinación Política. Así, todos cumplieron y todos contentos, aquí no ha pasado nada.
