Con programas y obras de gran calado, el sello de la gobernadora comienza a verse a casi seis meses de haber asumido la administración.
Por Luciano Núñez
Los discursos son mapas, nortes sobre los que el político/a anhela de su gestión. Mara Lezama ofreció en sus primeras apariciones un nuevo trato, un “New Deal”, como se llama en la narrativa norteamericana, que tiene que ver con la prosperidad compartida, en un estado con serios visos e indicadores de desigualdad, y el ya más popular lema: Bienestar para todos.
Los discursos pueden parecerse al arranque de un vehículo, es decir, sabemos que está encendido, pero todavía no ha traccionado, no hemos sentido la marcha y, si acaso tuviera alguna dificultad para movilizar al conductor y pasajeros.
A casi seis meses de haber tomado protesta la primera mujer que encabeza el poder ejecutivo, su gobierno empieza a dar muestras de sello propio y de esa “tracción” que hacía falta.
Los primeros indicios de perfil 4T vino del área de salud, que pilotea Flavio Rosado, que logró importantes acuerdos para sumar hospitales regionales y contuvo la nueva aparición de leishmaniasis, el reto que tiene carácter de urgente es el dengue, que ha vuelto con focos rojos para la salud y la fuerza laboral de Quintana Roo.
Programa para mujeres

Días atrás, el titular de la Sedeso, Pablo Bustamante, puso en marcha el programa Mujer es Vida, que en horas tenía casi 40 mil registros de los más de 50 mil que tendrá para desplegar este año. Bien manejados, estos programas tienen un efecto multiplicador en la economía. Así es como Lula Da Silva, presidente de Brasil, en su primera gestión sacó a millones de personas de la pobreza. No es azaroso que hoy sea nuevamente presidente. Se trata de recursos que van a la franja rezagada en lo que respecta a la igualdad salarial y son cabeza de familia en miles de hogares. El impacto que tendrá, si es correctamente aplicado, será de suma ayuda para apalancar la política centra de la gobernadora.
Seguridad

En materia de Seguridad comienza a permear una nueva política con Rubén Oyarbide. Además de la capacitación de 240 elementos, hubo detenciones importantes en lo que va desde que tomó el mando. Entre ellas, las recientes en Bonfil y los asaltantes de la gasolinera en Tulum. En números fueron puestos a disposición de la autoridad a 714 personas, de los cuales, 652 fueron turnados al juez cívico y 62 al Ministerio Público del Fuero Común. Hay un intento, además, por comunicar con José de la Peña que deberá ir mejorando en las formas y modelos más dinámicos para la sociedad.
Obras

Entre las obras más importantes que relumbran están las que gestionó Mara cuando fue alcaldesa de Cancún, donde ha conformado una sólida mancuerna con Ana Patricia Peralta, que ha afinado una agenda que complementa el sello de la gobernadora. Están en tramo final la avenida Chac Mool, que conectará la supertransitada avenida Huayacán, que incluso presenta deterioro precoz, la avenida Luis Donaldo Colosio y el acceso al aeropuerto, además del Teatro de la Ciudad, entre otras, que conforman un bloque compacto de obras de gran calado que vienen a tono con la conclusión del Tren Maya, obra federal que revolucionará el turismo y la forma de conectar la península y el estado.
Fiel a su lema de 24/7, quienes conocen a la gobernadora saben que es una máquina de trabajar y a quien es difícil seguirle el ritmo. Lo que resta de este año serán meses de cosecha para esta administración que tendrá en las manos un activo sumamente importante que, desde luego, tendrá un impacto en el año electoral, el año que viene.
El reto mayúsculo es pacificar el estado y ése es un programa de largo aliento, de consolidar un proyecto a largo plazo como lo hizo Yucatán. Cambiaron los colores y la seguridad permaneció como un asunto prioritario, incluso, con el mismo líder Luis Felipe Saidén. Por ahora, está claro que el gobierno estatal ha comenzado su tracción que lleva sello propio y está en plena marcha. Habrá que ver quién sigue el ritmo y quién se queda.
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* Luciano Núñez Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado en géneros periodísticos en La Salle, Cancún, e Historia de Quintana Roo en la Universidad del Caribe y Sociedad Andrés Quintana Roo.
Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven, Tan Lejos y Otra Vez en Casa y la novela Magnificens Cancún, editada por Miguel Ángel Porrúa.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.
Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.
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