Por penaltis o “tie break”,  en las próximas dos semanas Morena definirá su candidatura para la elección presidencial, a través de encuestas. 

Quienes las encabezan son Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard, uno de los cuales, muy probablemente será quien quede en el poder ejecutivo federal para los próximo seis años. 

 

 

Por Luciano Núñez

Tres finales deportivas este fin de semana y un factor común en la gloria: la experiencia. Jugaron el ex número 1 del tenis mundial, Novak Djokovic, contra el actual, Carlos Alcaráz, en el abierto de Cincinnati, donde se impuso la leyenda checa, con 23 Grand Slams en sus espaldas. En el fútbol, el Inter de Miami, ahora liderado por Leo Messi, campeón mundial con Argentina y, rodeado de jugadores veteranos, le ganó al Nashville por penales. Ambas definiciones se dieron por la anotación de puntos clave: por tie break y penales, respectivamente, donde la seguridad marcó la milimétrica diferencia. En Australia, las españolas se quedaron por primera vez con el mundial de fútbol, frente a Inglaterra, que fue televisado y transmitido para gran parte del mundo y no es un dato menor: es el tiempo de las mujeres. 

Mientras Morena define candidatura para la presidencia entre Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum, la pregunta es: ¿se impondrá en la política la experiencia en esta carrera codo a codo, o es el tiempo de las mujeres? 

Asegunes tras asegunes 

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Desde un inicio el proceso interno ha venido con algunos “asegunes”, sobre todo desde el territorio ebrarista. Primero objetó el hecho de que la y los candidatos no estuvieran en la función pública mientras hacen campaña, dado que representaba una diferencia sustancial en el protagonismo de una y otros. 

La dirigencia lo valoró: concedido. Después vino el asunto de las encuestadoras, asunto en el que Ebrard pidió encuestadoras espejo y que, la y los candidatos, pudieran proponerlas: concedido. En el sorteo de las casas encuestadoras, justamente a Ebrard no le tocó en suerte y, para que no haya cisma y la sangre llegue al río, el candidato Ricardo Monreal decidió ceder su espacio al que se sabe, está mejor ubicado que él, de acuerdo a numerosas encuestas. Ahora sólo restan dos semanas para esperar los resultados y, por lo que hemos visto, “la suerte viene echada” para Ebrard. 

No porque él no tenga experiencia: leyendo su currículum se puede ver que la tiene y de sobra, pero hay alguien que la tiene más.

En una entrevista con El País de España, afirmó que hay un verdadero “operativo” en las últimas dos semanas, claro está, a favor de Claudia Sheinbaum, ex jefa de gobierno de la Ciudad de México, donde él también estuvo.  

“El asunto de fondo aquí es que Morena tiene que tomar decisiones, eso es lo que esperamos que haga, impedir que sucedan este tipo de cosas”, pidió el ex canciller, pieza clave en tiempo de pandemia. Sin embargo, intentó dejar fuera al presidente, Andrés Manuel López Obrador: “Dudo mucho que el presidente autorizara esas cosas. Lo conozco muy bien. Hemos trabajado juntos 24 años. No tiene sentido. ¿Para qué? ¿Como por? No creo que sea algo que él esté promoviendo o incentivando. Pero en esa Secretaria tienen que tener cuidado con lo que está sucediendo”, atizó. 

¿No sabe el presidente lo que pasa en el país, en las movilizaciones y la ampulosa campaña del sistema a favor de la candidata? Lo dudo. Como si dudara de que Messi no sabe para dónde patear un penal. 

Apoyos locales y equipos 

Ahora bien, en el caso de uno y otro candidato, quienes quedan ubicados en la carrera final con Claudia son la alcaldesa de Cancún, Ana Paty Peralta, desde luego la diputada federal Anahí González (coordinadora en Quintana Roo), Pablo Bustamante, secretario de Bienestar, el el coordinador nacional del Partido Verde (pro Claudia), Francisco Elizondo, Renán Sánchez Tajonar y el diputado local Guillermo Brahms. 

En tanto, quienes se han jugado abiertamente por Marcelo, son los diputados Hugo Alday, PT; Julián Ricalde y Ricardo Velazco (Morena), aun bajo riesgo de la exclusión política, sobre todo, impulsada por grupúsculos a los que les tiembla el pie para patear un penalti, que no alcanzan a ver que la construcción política y de una democracia sólida se trata de eso, de contrastar ideas y tomar las mejores. Nada avanza donde se piensa igual. También estaría en la fila “ebrarista» la senadora Marybel Villegas, más cercana a Monreal, cuyo grupo acompaña a Ebrard, como se vio a la hora de ceder la encuestadora. La fuerza es claramente desigual, pero en la cancha no se trata de fuerza, sino también de habilidad, de estrategia y de temple. 

En resumen 

Claudia Sheinbaum estuvo ayer en Cancún, Quintana Roo, en la Plaza de Toros.

Ebrard ha jugado sus cartas como mejor ha podido: ha hecho una campaña en redes muy fresca, ha dado propuestas y en pandemia mostró mano segura para pilotear en cielos desconocidos; Sheinbaum ha ofrecido datos de la mejoría en seguridad pública, marcó una agenda para el empoderamiento de las mujeres y, a todas luces, tiene el apoyo del aparato de gobierno, con toda claridad. 

AMLO lo ha repetido consuetudinariamente: quiere pasar a la historia como el mejor presidente de México. Y una de las formas sería entregar el mandato a una mujer por primera vez. Pero tampoco hay que olvidar que viene del PRI, y que gobierna con un formato verticalista, conservador a su manera, paternalista y presidencialista, donde esa tradición dice que quien queda es “el tapado”. 

La pelota está en el punto de definición, donde la experiencia suele prevalecer, como vimos el fin de semana. Gana el que juega mejor en el momento clave, que serán las próximas dos semanas, cuando haya “humo guinda”. 

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Luciano Núñez Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado en géneros periodísticos en La Salle, Cancún, e Historia de Quintana Roo en la Universidad del Caribe y Sociedad Andrés Quintana Roo. 

Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven, Tan Lejos y Otra Vez en Casa y la novela Magnificens Cancún, editada por Miguel Ángel Porrúa

Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.  

Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.

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