La multitudinaria marcha de ayer confirmó que el rechazo a las reformas al INE ha calado hondo en el ánimo ciudadano, que podría tener su correlato en las urnas.

Por Luciano Núñez
Scott Adams es el dibujante de la tira cómica ‘Dilbert’ que publicaba centenares de periódicos estadounidenses. Bastó que hiciera un comentario racista para fuera cancelada de tajo. Una imagen pública, se sabe, es una construcción de largo aliento que puede desmoronarse en un chasquido de dedos.
Hay manuales de comunicación política que recuerdan que, en 2006, el «cállate chachalaca» bajó varios puntos de los que llevaba arriba AMLO, que además, le dijo a los popes de las televisoras (Azteca y Televisa) que podía ganar sin ellos. La historia es que, fraude o no, perdió esa elección y ganó 12 años después la presidencia. Da la sensación que, ya en el epílogo de su mandato, AMLO está jugando en ese peligroso terreno del exceso de confianza en el que, ganar o perder, están tan cerca que la línea divisoria no se alcanzan a ver.
La marcha de ayer en el Zócalo de la Ciudad de México en defensa del INE, que se propagó por varios estados, demostró que el organismo electoral ha logrado lo que no ha podido la oposición: cohesionar a la sociedad en defensa de un organismo, que además, permitió y reconoció el abrumador triunfo de AMLO en 2018. El mismo que, según reseña el New York Times, “ganó reconocimiento internacional por facilitar elecciones limpias en México, allanando el camino para que la oposición ganara la presidencia en el año 2000 tras décadas de un gobierno dominado por un solo partido”.
Zonas discutibles
https://twitter.com/webcamsdemexico/status/1629894334811193357?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1629894334811193357%7Ctwgr%5E152d9386aa82a81e6f3f8003464d9040ec940298%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.elfinanciero.com.mx%2Fnacional%2F2023%2F02%2F26%2Fmarcha-del-ine-zocalo-de-cdmx-a-reventar-ve-las-fotos-y-videos%2F
Ahora bien, el argumento para desmantelar el INE tiene zonas sólo entendibles en la lógica de la austeridad y el achicamiento del estado, como los excesos en seguros médicos, viáticos sueldos y otros gastos superfluos para un organismo electoral; pero hay otros indefendibles como la desaparición de grandes estructuras, por demás funcionales y vitales para el funcionamiento del INE que, bien podrían discutirse y ajustarse en el Congreso de la Unión, así como el método de designación de consejeros, entre otros asuntos que todavía no están tan claros, y que dejan un amplio margen para conjugar este rechazo de la sociedad civil que salió a respaldar, no a la oposición, sino a un organismo que ha permitido la transición en un marco democrático, que ha sido reconocido internacionalmente y que goza de una confianza social que no tiene, ni de lejos, ningún político de la oposición. Incluso hay quienes aseguran que todos estos cambios podrían colapsar las elecciones de 2024.
Recuérdese que Morena tuvo como método de selección de representantes una tómbola. Así hemos visto desfilar personajes en la cámara de diputados que llamaban tanto a la pena como al olvido.
Correlato en 2024
Sería complejo analizar, sin un candidato cierto, medir qué efectos podría tener esta cerrazón del presidente para pisar a fondo el acelerador en este tema, a pocos meses de la elección presidencial. No caben dudas de que Morena tiene todo para repetir, pero puede haber complicaciones en buenas zonas, y es posible que este enojo permee en algunos municipios en los que el partido guinda depende, en buena parte, de quien encabece el proyecto. En Quintana Roo no estará AMLO en la papeleta ni habrá elección de gubernatura. Ahí, pesarán (o no) los programas sociales, la habilidad de las y los candidatos en comunicar y la intervención o no de mandatarias y mandatarios.
Cancún, difícil de roer
La experiencia en Cancún, al menos en el otrora poderoso PRI de los carros completos, dice que no basta con recursos ante un candidato impopular y corto (a) de carisma y dotes para comunicar; seis años seguidos el PRD, y después en alianza con el PAN, le arrebataron Cancún al tricolor. ¿Fue acaso la misma zona del exceso de confianza la que provocó el descalabro de aquellos años?
No pocos líderes han llegado a arriesgar todo su capital político —trabajado durante años— para dejarlo en manos de improvisados candidatos/as fabricados con fórmulas fáciles y cortas de horizonte: obediencia, acuerdos y servilismo por sobre las capacidades, un proyecto a largo plazo y nada menos que el bien común.
Alta aprobación
Regresando al escenario inicial, el presidente ha logrado (contra viento y marea) hechos históricos para el país: como la solidez del peso, la inversión en la industria petrolera, la reivindicación de los derechos de los adultos mayores, las becas y la concreción de proyectos de gran calado, como el Tren Maya, que lo ubican con una aprobación superior al 60 por ciento, la más alta de toda América.
Avanzar en la imposición de la impopular operación a corazón abierto del INE, asoma como una nueva zona de alto riesgo, a meses del inicio de un proceso electoral que definirá si habrá Morena más allá de López Obrador o, poco a poco, comenzarán a verse las grietas. Con una pugna interna cada vez más álgida y que ahora tiene en frente a una buena parte de la ciudadanía en pie de lucha. Así, como Scott Adams un día era la estrella de las tiras cómicas, bastó una cadena de palabras fallidas para que pasara a la zona de repudio. Ahora: ¿Quién capitalizará esta zona de oportunidad? Eso lo sabremos en pocos meses.
*****
* Luciano Núñez Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado en géneros periodísticos en La Salle, Cancún, e Historia de Quintana Roo en la Universidad del Caribe y Sociedad Andrés Quintana Roo.
Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven, Tan Lejos y Otra Vez en Casa y la novela Magnificens Cancún, editada por Miguel Ángel Porrúa.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.
Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.
Nadería anterior:
