Por Luciano Núñez

«Si las barbas de tu vecino ves cortar, pon las tuyas a remojar», dice el conocido dicho popular. La detención el pasado fin de semana de Erce Barrón Barrera, ex tesorero del ex gobernador Félix González Canto y director de la Apiqroo con Roberto Borge Angulo, vino a dar un duro golpe al grupo que encabeza el senador, cuya semana ha sido más que trágica con la caída de la candidatura del Secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, también con vínculos muy cercanos a Jorge Emilio, el Niño Verde, jefe político de Remberto Estrada Barba.

No es lo mismo, pero es igual
Cuando inció su mandato Borge Angulo se especuló mucho con su gabinete. Pero lo cierto es que no hubo muchas sorpresas: la mayoría de los cargos no fueron más que un cambio de escritorio y oficinas a pocas cuadras de los que habían sido los más cercanos hombres y mujeres de González Canto, ideólogo de la generación perdida en Quintana Roo: Luis González Flores, Manuel Valencia Cardín, Eliezer Villanueva Lanz, Mauricio Góngora, Fredy Marrufo, Mauricio Rodríguez (hijo del ex procurador de González Canto, Bello Melchor Rodríguez), entre una lista bastante larga que incluye a la hoy diputada Arlet Mólgora Glover. Hoy, a muchos de ellos la justicia les pisa los talones y han tenido que ampararse y mudarse de Quintana Roo. Lo cierto es que, si la red financiera sigue viva, la operación política también para el proceso 2018. Algunos ya han tenido suerte de ser incluidos en Morena, como Marybel Villegas y José Luis Pech, ambos del mismo grupo.

Sería importante -para buscar sanos equilibrios y no dar lo mismo a los electores- en este paso hacia una democracia más limpia en Quintana Roo, que la Fiscalía del Estado logre capturar a la red financiera que todavía sigue viva y guarda con celoso sigilo y en paraísos fiscales, los más de 11 mil millones de pesos que faltan de las cuentas que Borge Angulo entregó al gobierno de Carlos Joaquín González. Porque todavía el “grueso del dinero”, no aparece.
Cuáles son las áreas de oportunidad para el PRI: No todo está perdido
Si se aplicara al PRI lo que se hace en todas las empresas: una FODA (acróstico de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades, y Amenazas), lograríamos visualizar que no todo está perdido para el próximo proceso electoral. Desde este espacio, anticipamos que visualizamos un escenario post electoral con varios colores en el escenario quintanarroense: acaso la aspiración del gobernador sea abrir el juego y no robarse la pelota; es decir, que haya varios partidos en el poder de municipios y representaciones federales.

El términos reales, el Revolucionario Institucional tiene posibilidades en Isla Mujeres, donde Juan Carrillo ha logrado un fuerte posicionamiento; el socio del PRI, el Verde Ecologista, ha logrado aceptación en Puerto Morelos, donde gobierna Laura Fernández, de acuerdo a la Instituto de la Administración Pública (Iapqroo); también con Nueva Alianza como aliado, está en condiciones de repetir en Bacalar, con Alexander Zetina Aguiluz. Eso sí: las reversas podrían darse en Tulum, José María Morelos y Felipe Carrillo Puerto, ahora con sello tricolor.

En Cozumel, el candidato seguramente será Pedro Joaquin Delbouis, presidente de la Fundación de Parques de Cozumel, quien además es miembro de la familia Joaquín y aliado de Salvador Rocha Vargas, también de extracción felixista. En Benito Juárez, el final será abierto, pero sin dudas, el que tiene la delantera es el gobierno actual: con la estructura de despensas y mochilas ha logrado hacer de las elecciones toda una industria con redes, al mejor estilo HerbaLife.
