
Por Luciano Núñez
Es conocido por Nabokov el cuento de Pedro y el Lobo, cuyo pastor suele engañar a los parroquianos con falsas alertas mientras baja por la pradera gritando “Ahí viene el lobo”; y ya cuando es verdad, el animal hace de las suyas ante la incredulidad que ha generado la travesura.
Refiere un estudio más minucioso de Pedro Bonilla, que en realidad Esopo narra que el niño primero dice la verdad, todos resguardan a sus gallinas y animales y logran sortear el ataque; en un segundo acto, el niño miente y ríe viendo cómo trabaja el pueblo para evitar la inminente sangría que no sucede porque es mentira; ya la tercera ocasión, vuelve a decir la verdad, pero no le creen y llora ante el desenlace.
¿A qué viene el cuento? El presidente Andrés Manuel López Obrador ha emprendido una campaña con la crónica de los sobornos del PRI al PAN para aprobar la Ley Energética que durarán, muy posiblemente, de aquí a las elecciones. Esto, según el testigo protegido, Emilio Lozoya, extraditado desde España.
Los principales implicados, son el viejo PRIAN, ahora BOA, que intentan hacer un frente a la imbatible maquinaria electoral de Morena. La bandera más desplegada por AMLO ha sido sin dudas la del combate a la corrupción que ha lastimado gravemente al país no sólo en las arcas, sino en el desánimo y un «modo de ser» que peligrosamente se expandía como un cáncer.
Esa es una verdad incuestionable de0 su relato que sigue siendo poderoso. El problema de este despliegue narrativo deviene al aterrizarlo en el complejo y arrugado lienzo de la realidad, donde Morena ha dado cabida, justamente, a muchos políticos y políticas de dudosa trayectoria que hoy, vienen a contarle a la población que viene el lobo.
Quintana Roo

En Quintana Roo, la senadora Marybel Villegas Canché fue parte activa del gobierno más corrupto del que se tenga memoria reciente. Primero como diputada del PRI aprobó que Aguakán extienda su contrato por décadas (después criticó públicamente esta decisión); luego fue delegada de la Sedesol, desde donde hizo precampaña para José Antonio Meade. Rápida de reflejos, eso sí, supo pasarse a Morena para ser hoy senadora de la República, habiendo pasado antes por el PRD y el PAN.
Está buscando afanosamente ahora ser candidata en Benito Juárez con el canto de Pedro bajando por la pradera para decirnos que ahí viene el lobo. Mi pregunta es sencilla: ¿Volveremos a creer el mismo cuento? La historia dice que sí es posible cuando hay quien le crea.

La lucha contra la corrupción no ha sido fábula para el Presidente. Tiene contra las cuerdas a quienes han entregado los maletines para aprobar una Ley —que era parte del famoso Pacto por México—, que tuvo que pasar por frente de Pedro Joaquín Coldwell, entonces Secretario de Energía, originario de Cozumel, donde Perla Tun, ex presidenta del PAN, partido supuestamente sobornado, se apresta a montar campaña desde el PT apadrinada por el histriónico Fernández Noroña. En este caso, el cuento aplica con la misma lógica. ¿Acusará la ex panista al PAN por los sobornos, pero desde Morena? Ahí el problema de reciclar cartuchos.
López Obrador, según las encuestas y pese a sus abruptas formas y su estilo grandilocuente, en los temas de fondo no lo ha hecho del todo mal: acaba de reorganizar el macabro sistema de jubilación para beneficio de cerca de 14 millones de personas. Hizo constitucional el apoyo del Estado a los adultos mayores y personas con discapacidad; está en marcha la construcción del Tren Maya que dará conectividad al país; sobre todo, al castigado Sureste. La pandemia no ha rebasado el Sistema de Salud y dejó en claro que no endeudará al país, donde hay tanta libertad de expresión que la oposición ha podido decirle de todo.
Ahora la pregunta, para concluir: un presidente que goza todavía de un amplio respaldo ciudadano, que tiene en el haber acciones claras de gobierno y combate a la corrupción, que logró cobrarle impuestos a Walmart y otras empresas, antes exentas, ¿necesita poner a tránsfugas, llámese priístas o panistas, de probada deshonestidad en las candidaturas que vienen?
¿Seguirá con la fórmula de pragmatismo que lo llevó a la presidencia? Si sacara el priísta que lleva dentro debería decirse: «¿Con qué necesidad?».
Para lograr la verdadera transformación en la forma de gobernar, “desde abajo hacia arriba”, como predica en sus «mañaneras», deberá apelar a lo mejor de la cantera que tiene el país si quiere dejar un rumbo serio para los próximos años o décadas.
En la historia original del cuento el lobo hace de las suyas. Ojalá no repitamos viejas tragedias ni acabemos llorando como Pedro…
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* Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado de géneros periodísticos en La Salle, Cancún.
Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven y Tan Lejos y Otra Vez en Casa.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.
Actualmente es director general de Grupo Pirámide.
Nadería anterior…
