Luciano Núñez

 

“Hay unas veces que se pierde ganando, y otras, que se gana perdiendo”, dice un dicho muy popular. En esta elección que transcurrió ayer hubo ganadores directos, ganadores indirectos; fracasos y lo que parece ser una línea imaginaria que dejó atrás a viejos actores de la política. También, se vio otra forma de “operación” política que dejó sabor a democracia y estuvo lejos de la violencia que en el pasado le costaron al Estado tanta violencia.

Gran winner

Sin lugar a dudas, Morena se convirtió en el primer ganador con 11 espacios directos en el Congreso, entre ellos, dos de su aliado el Verde y tres del PT. El efecto AMLO todavía se hizo sentir y las estructuras, pese a la bajísima votación que rondó el 20 por ciento, no pudieron contra el ánimo país que existe a favor del presidente. En ese sentido, debe leerse que el grueso de la población apoya la gestión que lleva adelante el primer mandatario.

Elección democrática

El gobernador del Estado, Carlos Joaquín, también ha sabido salir airoso de este proceso intermedio. La historia de Quintana Roo está herida de elecciones en las que, buscando “carros completos”, fueron violentados los derechos de la oposición y lastimado el ánimo democrático. En este aspecto, el Gobernador ha dejado que la expresión de las urnas sea libre; y acaso para muestra basta la elección de presidencias municipales en la que ganó Morena los tres principales municipios, y ahora, 11 distritos. Salvo un incidente de robo de boletas en una casilla, fue lo más álgido de la votación.

Presidentes responsables y no

Si acaso los presidentes municipales son “responsables” de sus distritos, Mara Lezama le ha cumplido con creces a Morena y demostró que también ha sabido construir un equipo de trabajo.  Los candidatos ganaron los distritos que van del 2 al 8. De todos todos. Y por el contrario, Laura Beristain fue la sorpresa de la elección en Solidaridad: su hermano perdió frente al PAN que se quedó con dos lugares directos en todo el estado, dado que el otro de Carrillo Puerto es del PRD. Las lecturas pasan por analizar gestión, candidato y relación con los poderes. Una lección deja más para aprender que cualquier asesor que sólo mira desde las oficinas.

En Isla Mujeres, el PRI perdió en su tierra después de muchos años de control de Juan Carrillo que fue electo dos veces presidente. No hubo sorpresa dado que el electorado volvió a confirmar en la dinastía Ricalde que tendrá un espacio para seguir en pie. No es, por ejemplo, el caso de Greg Sánchez, que inexplicablemente apartó al PES de Morena con los resultados a la vista. En ese tenor, José Luis “Chanito Toledo”, hizo una deslucida performance que lo dejó con escasos 2500 votos. Una campaña muy sui géneris y los vaivenes de su carrera horadaron aquel carismático candidato que supo ser.

El castigo del SUR

El Sur de Quintana Roo es quizás el espacio más politizado del Estado, junto a Cozumel. Allí hubo voto castigo al joaquinismo que no logró ningún espacio ni estuvo cerca. Morena arrasó en los tres distritos finales, incluso Bacalar, donde Morena no había podido ganar. Un agudo lector afirma que Nueva Alianza operó directamente a favor de Morena y dejó atrás las siglas del PRI que quedaron en el subsuelo.

Le tocó a Carlos Hernández Blanco, del PRI, ser el único que pudo defender una victoria para el Tricolor, que sigue vivo pese a todo. Cada voto contará y el PRI tendrá una voz cantante y sonante.

En conclusión

El resultado es un panorama de supremacía en el Congreso del Estado a favor de Morena, sin embargo, será el diálogo, la interlocución, la construcción en la manera de hacer política lo que hará que todo funcione a favor del Estado, interés mayor.  Sin dudas las cuentas públicas serán un tema álgido, donde Morena podrá pedir cuentas claras desde una posición de poder. Según Niklas Luhmann: El poder no se opone a la libertad. El ejercicio de la violencia física no es una aplicación de poder, sino una expresión de su fracaso”. La pregunta es: ¿Seremos un Estado libre: con división de poderes y construcción, o una expresión del fracaso…

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(*) Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún.

Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide.

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Luciano Núñez es periodista y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, UNCA, Argentina, con postgrado de Opinión Pública por FLACSO. Trabajó en medios de comunicación...