Cancún, Quintana Roo. Las Entidades Federativas de Campeche y Quintana Roo se convirtieron en entidades receptoras de migrantes desde que, en la última etapa de los años setenta, se gestionaron políticas públicas destinadas a hacer productivo, desde el punto de vista agropecuario, un “espacio vacío” que se hallaba ocupado por selva.

Se trató de proyectos económicos como el Programa Nacional de Desmontes, proyectos arroceros y azucareros, o el ganadero en Nicolás Bravo, en los que se confiaba como única posibilidad para poder trasladar, asentar y retener población en un área tan alejada y aislada del resto del país.

El repoblamiento se dio en los costados de la carretera federal Escárcega-Chetumal y al sur de la región de Xpujil y fue realizado mayormente con campesinos que emigraron del centro y este del país, que no habían podido ser ubicados en los márgenes del Río Candelaria ni en terrenos de los Municipios del Carmen, Champotón y Campeche.

A partir de la década de los 80, la cantidad de habitantes foráneos se elevó en el caso de Campeche a una cuarta parte de su población y en el caso de Quintana Roo es una condición presente en más de la mitad de sus habitantes.

Este fenómeno se reproduce en el Municipio de Calakmul, donde el porcentaje de habitantes nacidos fuera de Campeche es casi la mitad, lo que indica que este ha sido receptor importante de migrantes de otros estados del país, especialmente en la década en la que se constituyó como municipio por medio del Decreto número 244, el 31 de diciembre de 1996.

La razón de esta inmigración en la década de los ochenta fue que hubo problemas de tierra en Chiapas, Veracruz y Puebla, que trajo consigo la llegada masiva de indígenas y campesinos al sur de Campeche, concretamente se ubicaron unos cerca de la frontera con Guatemala y Belice y otros en los linderos con Quintana Roo.

Aún en los noventa, como resultado de los desplazamientos de indígenas de los altos de Chiapas y de la región de Ocosingo, decidieron establecerse en el sur del Municipio de Hopelchén, lo que agravó aún más las condiciones de vida de miles de zotziles, tzeltales, choles y otros, por la falta de agua y apoyos productivos.

Las tasas de crecimiento poblacional intercensal indican que la región de Calakmul tuvo un crecimiento muy superior a la tasa intercensal tanto a nivel estatal, como nacional, debido a un intenso flujo migratorio intraestatal e interestatal entre los años sesenta y los ochenta, sin embargo, en las décadas siguientes esta tasa disminuyó incluso por debajo de la tasa estatal y nacional.

De hecho, esta parte fronteriza de Quintana Roo con Campeche es la que menos crecimiento poblacional tiene en todo el territorio quintanarroense.

Si desea conocer más acerca de este asunto, le invito a que lea completo el artículo que publiqué en Terra, Revista de Desarrollo Local, disponible en: https://bit.ly/3pQnI2d

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Dr. Ignacio Alonso Velasco es profesor universitario de Derecho, presidente de la Asociación Mexicanos de Corazón, integrante de la Asociación Mexicana de Asesores Parlamentarios y columnista de Grupo...