Por Hugo Alday Nieto

Desde el inicio de los tiempos la palabra y la comunicación fueron de las partes más importantes para el desarrollo de la humanidad, creándose colectivos con semejantes intereses. A través de años fueron forjando lenguas con conceptos y símbolos y siendo, en su más avanzada época, conocidos como lenguajes y diversificados en países como idiomas.

Una vez logrado lo anterior, la política y el arte comenzaron a desarrollar la retórica como forma de hablar y de escribir. De manera que, dicha palabra o lectura, fuera capaz de deleitar a las personas a través de la poesía o el canto, así como de persuadir a través del discurso. Vaya…era el arte de encantar con la letra y la palabra.

Monosílabos sin rima ni estructura gramatical

Sin embargo, hace unos días en la entrega de los Video Music Awards, se encontraron en pugna sujetos como Maluma, Balvin o Bad Bunny (Benito Ocasio), y, después de leer una entrevista en la que retoman una frase de Octavio Paz respecto de la involución cultural, sin remedio de Latinoamérica, me queda muy en claro que este tipo de sujetos no tendrían mayor éxito en los pueblos más adelantados: su mera expresión son un atentado en contra de la literatura y la música, y lo más lamentable: su contenido de letras que invitan a la violencia sexual de manera primitiva, con contenido de monosílabos repetidos sin rima ni estructura gramatical alguna, es decir, son un mero desastre para la cultura universal.

Bad Bunny

El poder sobre las masas 

Para los griegos y romanos la política era una cosa seria, la retórica jugaba un papel fundamental, Marco Tulio Cicerón dio cuenta de sus talleres de retórica y oratoria a diversos políticos de la Roma de Cayo Julio César. Y lo mismo sucedía en la Europa socialista y en la semiología derivada del marxismo en la que los símbolos eran parte del discurso para poder tener el poder sobre las masas a través del convencimiento.

Hoy, por desgracia, vemos Congresos en los que no se debate y se ataca a quienes buscan disertar sobre las ideas plasmadas en normas jurídicas y reformas que, aún a sabiendas de que se trata de temas de carácter inconstitucional, se votan desde la ignominia, desde el amplio andador del desconocimiento político, jurídico o de cualquier tipo de academia, para terminar culpando a un Poder Judicial de las inconsistencias cognitivas de los más.

Desde la música a la política 

Es así que, esta debacle no se centra solamente en la música latinoamericana, sino también en sus políticos, ya que después de observar con detenimiento, y sin estar exento de una profunda decepción, el debate de los candidatos a la gubernatura de Coahuila, resulta evidente la tremenda descomposición de la política y de sus candidatos.

En caso Guadiana en Coahuila: ni un comentario atinado  

El caso Guadiana en Coahuila es una afectación grave a las izquierdas mayoritarias de ese estado, pero más aún, es una afrenta a la izquierda mexicana, culta por  naturaleza. 

El sujeto, además de los “destes”, los “desos”, los “pallás”, la poca seriedad con la que se refiere al estado de derecho (del cual depende su actuación como senador con licencia), y la mala manía de promocionar narco-corridos con la promesa de traer grupos musicales, semejantes a los malumas, pero gruperos, no ha atinado a decir absolutamente una sola cifra, un solo dato, una sola propuesta o un solo comentario atinado para el cargo que busca. 

Un gobernador no puede ser un payaso. Un gobernador no puede representar todo aquello que, desde tiempos remotos hemos combatido. El sujeto cabe en una sola caricatura de RIUS, y ya por eso es definitivamente deleznable para quienes si leímos y sabemos de historia.

Por una sociedad de conocimiento 

Lamentable es pues, que así como esa entrevista de los Video Music Awards se retoma a un Octavio Paz, hablando de retraso cultural y académico de los latinoamericanos, hoy sean los mismos partidos políticos mayoritarios quienes pongan a los coahuilenses en una situación semejante pretendiendo venderles a un sujeto como Guadiana, creyendo que los coahuilenses son tontos.

Sin duda, esta será la primera llamada, ojalá que en adelante se respete más al electorado porque, no todos prefieren a Bad Bunny o a Guadiana, somos muchos los que queremos mejorar y que estamos conscientes del reto al que nos enfrentamos en esta sociedad del conocimiento.

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Hugo Alday Nieto es diputado de la XVII Legislatura de Quintana Roo. Es licenciado en Derecho con Mención Honorífica por la Universidad La Salle del Pedregal. Maestro en Derecho por la Universidad Anahuac...