
Por Luciano Núñez
Dejar atrás la radio a pilas para ir a la cancha, para el Tío Dardo, significa desconectarse del mundo. Su mundo sólo gira en torno a ver el rectángulo verde y no perderse nada, en absoluto. Porque suele pasar –y pasa a veces seguido- que un vendedor inoportuno aparece justo en la mejor jugada del partido o, en el peor de los casos, una leve distracción puede negarle la posibilidad de ver un golazo ahí, en vivo y en directo. En ese caso se levanta y regresa a la radio. Algo parecido pasó en el festejo del 43 aniversario del Estado de Quintana Roo, cuando sucesos por todos conocidos, sepultaron uno de los mejores discursos que ha dado el primer mandatario, Carlos Joaquín González.
¿Qué fue a decir en ese festejo tan importante y que quedó eclipsado por el escándalo?
Destinatarios
Primero, fue un discurso que tuvo varios destinatarios, pero principalmente –esa es mi percepción- fue dirigido a su propio gabinete, donde hoy está su mayor oposición. Es decir, después del alineamiento del alcalde de Benito Juárez, Remberto Estrada, de los medios de comunicación, de los líderes del Partido Verde y el PRI; y lograda la elección del Tribunal de Justicia sin imposiciones, los pocos focos rojos que se le han encendido al gobierno tienen que ver con su propio gabinete, donde resultaría más que necesario un cambio, que al fin de cuentas, es hacer ajustes a un equipo que presenta yerros sobre todo en áreas importantes, como la Educación, Seguridad y Transporte. En su discurso está la clave: “saber gobernar es también escuchar y rectificar”.
Libertarios
Empezó el Ejecutivo trazando una línea para describir -en tres palabras- la esencia del ser Quintanarroense: “libertario, justiciero y trabajador”. Libertarios, sin dudas, cuando se refirió al proceso electoral y la necesidad de “proseguir con ruta de la transición democrática”. En ese sentido, los quintanarroenses salieron con valor a dar el cambio, muchos aún bajo amenazas y sobre todo en la capital del Estado.
Justicieros
Justiciero fue acaso el eje más desarrollado y lo más relevante; porque mientras Roberto Borge y parte de su gabinete ya son enjuiciados, y otros tantos buscados, paró la pelota para mirar arriba y buscar el despeje. Porque ciertamente, hacer gobierno no sólo es ajusticiar, sino entender que hay que ver más allá. “Hay que acabar con el enfrentamiento que nos ha estancado y dar paso a una cultura del diálogo, de comprensión, de trabajo y de legalidad”. Esta fue la línea más relevante. Porque da la sensación que la sed de justicia es lo único que mueve a algunos integrantes del gobierno. Y en ese sentido, abarcó a todos los poderes, “todos los diputados, los magistrados, los miembros de los ayuntamientos y su servidor, en calidad de gobernador… representamos a Quintana Roo… debemos empeñarnos en que la honorabilidad, la racionalidad y la tolerancia normen nuestra conducta”, dijo. “Seamos el vínculo primordial del ciudadano con el estado”.

No fue un “dejar pasar la jugada conflictiva”, porque habló sin amagues de abolir los reductos de autoritarismo y remontar los espacios de intolerancia, pero lo más urgente, expresó, es restablecer la Seguridad Pública. Y recordó que reconstruir un estado quebrado, “destruido institucionalmente y entregado a la avaricia del poder, no se puede hacer de un día para el otro”.
Trabajo y conciliación
En el último eje, fue claro en contrastar que, mientras avanza la justicia para los saqueadores, “que ni siquiera tienen la vergüenza de hacer autocrítica de lo que han hecho en el pasado”; abrió la cancha para convocar a todos al trabajo, “vengan de donde vengan, dejando de lado las etiquetas y las exclusiones”. Y siguió para reforzar el espíritu conciliador, “hay que acabar con el enfrentamiento que nos ha estancado y dar paso a una cultura del diálogo, de comprensión, de trabajo y la legalidad”. Nombró en ese discurso -que pocos vieron- diez veces alguna palabra relacionada al trabajo, “hay una sola manera de hacer política, que es trabajar, trabajar y trabajar”. El que quiera oír, que relea el discurso, un manual para aplicar el gobierno del cambio.
http://vocero.qroo.gob.mx/mensaje-del-gobernador-carlos-joaquin-durante-la-sesion-solemne-con-motivo-del-43-aniversario-de-la-conversion-de-territorio-federal-a-estado-libre-y-soberano-de-quintana-roo-en-el-congreso-del-estad/
Luciano Antonio Núñez
Es técnico y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún. Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.
Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide
