Las Sacerdotisas Mayas, de vez en cuando, salen de su micro-mundo Arjoneano para despejarse y liberar la resaca de los inciensos hard. Esta vez eligieron la playa Mirador, más conocida por Playa Delfines, que tantos han querido vender y la fuerza ciudadana ha logrado resistir.
Es una de las vistas más hermosas de México, sin dudas, un placer que los cancunenses pueden disfrutar sin pagar más que la movilidad para llegar allí. Resulta que las mujeres entraron en trance profundo al lado de la playa, donde todavía se observan manchones de sargazo. Lo que les llamó la atención a las pitonisas es que, para la Secretaria de Turismo, Marisol Vanegas, no hay sargazo en Cancún. “La semana pasada es posible que sí”, dijo en conferencia. “Pudo haber estado dos o tres días…pero si hay, inmediatamente lo limpian”. Imagínese: nada menos que la vocera del estado en materia turística sale con tamaña declaración.

El sargazo es tan real como que está ahí, no es una ilusión óptica ni un efecto especial. Son toneladas de algas que se desplazan y recalan, eso sí, en unas costas y en otras no. Por ejemplo, ni en Isla Mujeres ni en Cozumel el sargazo es un problema. Mientras el gobierno hace estudios y trata de informar sobre este fenómeno, hay quienes intentan poner el sargazo bajo la alfombra, pero eso no quiere decir que no exista. Sargaceo, luego existo. El Oráculo hay hablado…
