
En el Día del Niño, las Sacerdotisas Mayas sacaron del arcón de las memorias aquellos juegos tiernos como la rayuela y las canicas, pero también aquellos deseos de ser como Leona Vicario y hacer grandes cosas por la patria. Y recordaron a los niños diputados, particularmente a Jacinto Noh Tun, que sacudiera Quintana Roo y México con su discurso altivo y rotundo.
Ese niño tendrá, quizás, la posibilidad de ser político por dos vías: una es la del voto directo, es decir, ser elegido por los ciudadanos, y la otra: la vía Arcila. Inscrito ya por las Sacerdotisas Mayas en la Real Academia de Letras Arjoneanas, un “Arcila” es un político que jamás ha obtenido un voto en elección abierta (sólo ganó por dedazo una interna municipal del PAN), y con ésta, llevará dos diputaciones de corrido; aunque cabe aclarar que fue postulado una vez más: tres veces candidato plurinominal con obtención de dos. Nada mal para el abogado creador del “Día del Hombre”, entre otros grandes inventos, como la desaparición de la Gran Comisión que ahora preside, pero con la particularidad de que le toque al que viene. Así que, en el Día de Niño, Arcila con su revolucionaria forma de hacer política habrá inspirado a muchos niños a que sigan sus pasos. La sentencia es: “sin votos se puede ser presidente de un poder del estado, no se gasten los zapatos en las calles”. Así, en el Día del Niño, las Sacerdotisas Mayas les desean un feliz día y de esta forma, una vez más el Oráculo Maya ha hablado….
