Cancún, Quintana Roo.- El chicozapote, la semilla de ramón, ibes blancos y rojos, el cocoyol (del que se extrae un aceite), así como el bonete, son algunos de los frutos que están en peligro de desaparecer en Quintana Roo por su bajo consumo, advirtió Juan Manuel Carvajal Sánchez, académico de la Universidad del Caribe.
Explicó que esta situación ocurre porque no hay una difusión de su uso, lo que pone en riesgo su cultivo y comercialización, como el caso del bonete, una fruta que se da en la selva maya y que se puede integrar en platillos dulces y salados.
En el caso del chicozapote negro, indicó que no existe recurso para impulsar su producción en el estado, por lo que las tiendas y mercados importan el fruto del centro del país.
Además, el investigador universitario agregó que otro factor es la introducción de frutas que no son endémicas, pero que se han adaptado a las condiciones locales, como la pitahaya, la piña, el rambután y el lichi.
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Ante esta situación, Carvajal Sánchez y otros especialistas buscan impulsar libros y recetas en redes sociales que contienen a dichos frutos entre sus ingredientes, con el objetivo de aumentar su consumo, incluso que se integren a los menús de algunos restaurantes.
