Con la entrada en vigor de la Ley de Protección y Bienestar Animal, las personas que viven de los paseos en calesas en Cozumel o los organizadores de corridas en las fiestas tradicionales de Lázaro Cárdenas anunciaron amparos, o bien, se declararon en rebeldía.

En Cozumel laboran 50 caleseros de los que dependen cerca de 300 personas y por considerar que la ley publicada la semana anterior afectará los ingresos de las familias que dependen de esta actividad tramitarán un amparo, aseguró su representante Julio Azcorra.

En la Isla de las Golondrinas brindan servicio 16 calesas jaladas por caballos belgas, frizzones y criollos jóvenes y dijo que los animales tienen una calidad de vida sana con una expectativa de vida de 30 años.

Sin embargo, reiteró ser respetuoso de las leyes, siempre y cuando les den opciones de créditos para obtener las calesas eléctricas a fin de que las familias sigan contando con una fuente de empleo.

Explicó que lo único que quieren evitar es que se queden sin trabajo y no descartan la posibilidad de utilizar las calandrias eléctricas si consiguen financiamiento, porque el precio de los equipos es elevado.

En el estado, de esta misma actividad dependen 60 mil familias.

Mientras que los organizadores de la Feria Tradicional 2019 en Kantunilkín, Lázaro Cárdenas precisan que ésta se desarrollará como se ha hecho desde hace una década.

Es decir, con corridas de toros, gremios y matanzas de cochinos, porque estas actividades forman parte de la cultura y tradición y la Ley tendrá que ser reformada para no perjudicar las tradiciones del pueblo, aseguró Abelardo Pool Che, representante de diputados de la Feria.