Los industriales de la masa y la tortilla en Benito Juárez están operando a un 20 o 30% de su capacidad, debido a que la población redujo su consumo en esta pandemia por coronavirus por temor al contagio. Además, los robos aumentaron y ahora, para adecuarse a la nueva normalidad deben cumplir con ciertos protocolos y hacer inversiones que afectan aún más al sector.

Pío Quinto Hernández González, representante de los Industriales de la Masa y la Tortilla en la zona norte de Quintana Roo, explicó que en comparación a otras contingencias, como en los huracanes, la demanda de tortillas no bajó, sino que se mantuvo, pero ahora fue distinto.

Las casi 400 tortillerías que operan en Benito Juárez siguieron abiertas, pero el consumo disminuyó; precisó porque por cada cien kilos de tortillas, sólo vendieron cerca del 30%. Antes de la pandemia, vendían cerca de 180 mil kilos diarios, porque es un alimento de primera necesidad.

A este panorama, se sumó que el sector comenzó a operar con pérdidas y comenzaron a registrar robos, en algunos casos, pese a que contaban con rejas para proteger las instalaciones así como extorsiones telefónicas. Y para presentar la denuncia, sólo se puede hacer vía internet y algunos socios no manejan la tecnología para poder presentarla.

Hernández González, indicó que para operar con la nueva normalidad les piden cumplir con protocolos, como estar dados de alta en el IMSS y realizar inversiones para evitar los contagios al máximo, que en estas condiciones, la mayoría no pueden hacer.