Cancún, Quintana Roo.- Ricardo Corona, maestro pianista y director de orquesta sigue con sus amenas charlas sobre maestros pianistas de la humanidad. En esta ocasión ofrece nuevamente su concierto-conferencia en torno a las «Diferentes tendencias del siglo XIX, Franz Liszt, Johanes Brahams y Wilhelm Richard Wagner».
Corona interpretará piezas de estos tres virtuosos en la Casa de la Cultura de Cancún, con el respaldo del Instituto de la Cultura y las Artes, que comanda Jacqueline Estrada Peña. La cita es este jueves veinte de septiembre, a las ocho de la noche.
El maestro narrará y tocará obras de Franz Liszt, un compositor y pianista húngaro, cercano siempre a la burguesía europea y que se basó en los acontecimientos de la época para lograr sus obras, como el derrocamiento de Carlos X de Francia y la revolución de 1830 le inspirarán una sinfonía, en 1867 no dudaría en componer una misa para la coronación del emperador austríaco Francisco José como rey de Hungría.
Gran amigo de Chopin, Weber, Heine, Berlioz, Victor Hugo, George Sand y Alfred de Musset. Gran parte de su vida transcurrió en tres ciudades que marcan simbólicamente los diferentes rasgos de su carácter: Roma, su refugio religioso; Budapest, su contacto con la patria y también con la música gitana, tan dada al efectismo (el folklore húngaro, en cambio, no le llamaba la atención), y Weimar, donde desarrolló su actividad de compositor.
También el maestro Corona platicará sobre la obra de Johanes Brahams, el gran compositor alemán que durante una época en que la división entre partidarios y detractores de Richard Wagner llegó a su grado más alto, la figura de Brahms encarnó para muchos de sus contemporáneos el ideal de una música continuadora de la tradición clásica y de la primera generación romántica, opuesta a los excesos y las megalomanías wagnerianos.
En Viena consolidó su personal estilo, que, desde unos iniciales planteamientos influidos por la lectura de los grandes de la literatura romántica alemana y cercanos a la estética de Schumann, derivó hacia un posicionamiento más clásico que buscaba sus modelos en la tradición de los clásicos vieneses y en la pureza y austeridad de Bach. Brahms, que al principio de su carrera se había centrado casi exclusivamente en la producción pianística, abordó entonces las grandes formas instrumentales, como sinfonías, cuartetos y quintetos, obras todas ellas reveladoras de un profundo conocimiento de la construcción formal.
Y por último el maestro Corona narrará anécdotas y obra de Wilhelm Richard Wagner, compositor, director de orquesta, poeta y teórico musical alemán.
La aportación wagneriana no sólo fue revolucionaria en el aspecto formal (en los campos de la melodía, la armonía y la orquestación, con el uso de una orquesta sinfónica de proporciones muy superiores a las que tenían las habituales orquestas de ópera), sino que también dejó una impronta duradera. Su gran aspiración no era otra que la de lograr la Gesamtkunstwerk, la «obra de arte total» en la que se sintetizaran todos los lenguajes artísticos.
