El Secretario del Ayuntamiento, Jorge Aguilar Osorio, dijo que es necesaria una reingeniería integral del transporte público, no sólo de los taxis.
Cancún, Quintana Roo. El secretario general del Ayuntamiento de Benito Juárez, Jorge Aguilar Osorio, dijo que como autoridad van a ejercer todas las acciones que sean necesarias para destrabar el conflicto de la movilidad que enfrenta al sindicato de taxistas con los choferes de Uber, pero siempre por la vía de la ley y del diálogo.
Aguilar Osorio informó que el fin de semana hubo cuatro detenidos con sus unidades, quienes van a tener que pagar las grúas.
“No estoy a favor ni en contra de una y otra plataforma, lo que vemos en las redes que la gente pide que haya competencia para que puedan tener una opción de transporte”, opinó consultado sobre el conflicto que ha ido escalando desde que un tribunal federal autorizó el uso de la plataforma como medio de transporte privado.
“Esto los aleja más de la sociedad”
Para el también abogado, el sindicato lejos de bloquear calles y generar molestias, debe hacer un ejercicio interno para mejorar sus vehículos y la capacitación a su personal, “porque esto los aleja más de la sociedad”, calificó.
El exdiputado del Congreso del Estado, opinó que la Ley de Movilidad es una reforma que tiene que caminar lo más rápido posible, “y estoy seguro que si el Congreso no lo hace tendrá que tomar cartas el Ejecutivo Estatal para las iniciativas correspondientes”, urgió.
Informó que están ingresando los documentos para la sanción a los taxistas y mandaron a tomar fotos de los que están en la zona de bloque, “esperamos que proceda jurídicamente”, señaló a la espera de lo que determine la Fiscalía.
Recordó que existe un derecho de libre tránsito y estas acciones deben tener una sanción. “Estamos abiertos al diálogo y esto no se puede permitir. Jamás se acercaron a dar quejas y decidieron cerrar la zona hotelera y no es la forma correspondiente”, reclamó.
Debe haber una reforma integral
Cuestionado por las anomalías en las tarifas, dijo que hay un rechazo generalizado que tiene que ver con una reforma integral del transporte público.
“Tiene que haber una reingeniería completa, donde la gente no tenga que pagar trasbordos, no en efectivo sino con una tarjeta, donde puedan haber vehículos articulados, carriles confinados”, finalizó.
