Con la conclusión del Seminario “Cuatro Estaciones para el Patrimonio Cultural Inmaterial” (PCI), se conformó una generación de 32 gestores que trabajarán, desde distintas trincheras, para la identificación, inventario y preservación de las manifestaciones culturales que dan los rasgos identitarios a Cancún como una comunidad.

El proyecto, explicó María Rosado Castro, del Instituto de Investigación y Difusión de la Danza Mexicana, A.C., surgió como una iniciativa entre dicha asociación y la Casa de Cultura de Cancún, a través de su directora, Marcela Torres, quienes tuvieron la idea de sensibilizar a la población sobre la importancia del patrimonio, ya que viene implícita toda una serie de valores que, como comunidad, han ido decayendo.

“Tengo 35 años viviendo aquí y me tocó llegar en un momento en que Cancún era una comunidad buscando su propio espacio en medio del propósito de hacerlo destino turístico. Vimos un lugar donde la gente se conocía, se apoyaba, se cuidaba y, con el paso del tiempo, ante tanta migración, intereses, situaciones políticas, sociales, económicas, etc., nuestra población fue cambiando y empezamos a tener desencuentros sociales”, consideró la organizadora del Seminario.

Este tipo de desencuentros, continuó, nos han arrastrado a momentos violentos, donde la discriminación y el racismo han dejado una cicatriz en algunas personas que, de alguna manera, sienten que están habitando un espacio del cual no forman parte y del cual nada les pertenece.

Con esta idea en mente, la sensibilización sobre lo que una comunidad puede considerar patrimonio, se vuelve sumamente importante. Más importante aún son los resultados: más de 30 personas capacitadas (superando la expectativa inicial), tener un primer listado de lo que la gente local considera propio y, sobre todo, la oportunidad de formar una pequeña comunidad de gestores que puedan hacer sus propios proyectos o integrarse a las investigaciones que hacen actualmente diversas instituciones educativas.

Para la promotora cultural, este tipo de espacios busca propiciar, precisamente, los encuentros de individuos, donde “se puedan mirar los unos a los otros con una nueva mirada a partir de esta sensibilización, ver que son personas con sentimientos, dudas, que traen un bagaje cultural que de pronto les pesa”.

“Sabemos que no vamos a incidir directamente en un gran número de personas, pero, en lo personal, siempre he pensado que cuando cambia uno mismo, puede cambiar el entorno, lo que lo rodea. Si nosotros empezamos a vernos como ciudadanos cancunenses a pesar de estos individualismos (nuestro propio bagaje), vamos a poder hacer esto que se llama comunidad”, concluyó María Rosado.

El seminario

Las cuatro “estaciones” o módulos en los que se llevó a cabo este Seminario abarcaron un período entre marzo y julio de este año, trabajando cuatro fines de semana en jornadas de cinco horas cada una, lo que hace un total de 60 horas.

Esto fue posible gracias a un proyecto presentado por el Instituto de Investigación y Difusión de la Danza Mexicana, A.C., que obtuvo recursos del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC).

La primera mitad del Seminario estuvo dedicada al marco teórico y legal, así como a los conceptos de “portador” y “gestor” del patrimonio, capacitaciones que fueron impartidas por los especialistas Carlos Villaseñor y José Antonio Mac Gregor, respectivamente.

Asimismo, la tercera y cuarta «estaciones» se centraron en los requisitos y particularidades para la conformación de una lista e inventario del PCI, primero desde la metodología y técnicas de la investigación y después a través de la acción comunitaria. Los especialistas en estas últimas fueron Rafael Osorio y Claudia Corral.

Para la conclusión del Seminario, se contó con la presencia de la diputada federal Mildred Ávila, los directores de Cultura estatal y municipal, Jaqueline Estrada y Hugo Álvarez, así como del director de la asociación organizadora, Jorge Ricalde, quienes otorgaron reconocimientos a los participantes.