El gobierno federal decretó este 27 de julio la creación de la nueva Área Natural Protegida (ANP) del Jaguar, con el carácter de Reserva de Protección de Flora y Fauna, en el municipio de Tulum.
Según del decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación, la nueva ANP consta de 2,249 hectáreas, conformada por dos polígonos generales.
“En esta zona se podrá preservar y conservar los ecosistemas y sus elementos; investigación y colecta científica; monitoreo y educación ambiental; aprovechamiento no extractivo de vida silvestre; turismo de bajo impacto ambiental; y otras actividades”, se lee en el decreto.
El decreto para la creación de esta nueva ANP reconoce que ésta “se ubica parcialmente sobre uno de los más extensos e importantes acuíferos kársticos del mundo”.
En este río subterráneo “se registran por lo menos 2,000 kilómetros de pasajes subterráneos, destacándose el sistema Sac Actun y el sistema Ox Bel Ha, considerado uno de los sistemas de cuevas submarinas más extensos, los cuales pertenecen al Gran Acuífero Maya, situados en el noroeste de Quintana Roo”, añade el documento.
Además, en el polígono que designado como reserva se identificaron siete tipos de vegetación, que son selva alta o mediana subperennifolia, la cual es la más representativa en el sitio con 48%, selva alta perennifolia, selva baja subcaducifolia, selva mediana subperennifolia-Tasistal, manglar, sibal y vegetación secundaria de selva alta o mediana subperennifolia; asimismo, también se localizan aguadas y zonas inundables.
Licitaciones en pausa
Cabe mencionar que apenas esta semana, empresas constructoras de Quintana Roo solicitaron que se repongan las asignaciones de contratos para la construcción de la barda del Parque del Jaguar en Tulum.
El monto aproximado de la obra es de 150 millones de pesos y “tiene que ser repuesto para evitar especulaciones y falta de transparencia en el proceso”, advirtió el empresario Josué Osmany Palomo Hoil, tesorero de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Quintana Roo. Con información de El Economista.
