Lo que parecían excelentes vacaciones para una familia duranguense terminó en tragedia, luego de que un menor de 13 años falleciera al ser succionado por el sistema de filtración de la atracción “Río Salado” en el parque Xenses de Grupo Xcaret, el pasado 27 de marzo.

El niño, hijo del médico cardiólogo Miguel Ángel Luna Calvo, disfrutaba su estadía cuando se pronto fue succionado por la fuerza que tenía este sistema de filtrado.

Al ver estos hechos el padre de inmediato trató de sacar a su hijo, pero también fue absorbido.

Luna Calvo aseguró que él pudo salir por la ayuda que le brindaron algunas personas, pero que su hijo no corrió con la misma suerte y se ahogó.

Cabe destacar que cuando el padre del menor quiso activar su seguro médico de gastos mayores para pagar la cuenta del hospital, no se le permitió pues personal administrativo del hospital le señaló que todo ya estaba pagado.

Aseguró que le pidieron firmar un perdón a favor del Parque Xenses antes de entregarle el cuerpo.

El señor Miguel Ángel señaló que la carpeta de investigación 1675/2021 no está abierta como homicidio, está hecha como un caso especial y en el acta de defunción dice que falleció por ahogamiento, nunca se activó el 911 que es obligatorio en esos casos.

Algunas fuentes señalaron que, de acuerdo al reporte policiaco, el menor fue internado de urgencia en la Clínica de Servicio Particular Amerimed a las cuatro de la tarde el pasado sábado 27 de marzo, por ahogamiento por sumersión, además de tener múltiples heridas en ambas piernas.

Aunque se le logró estabilizar, el niño murió al día siguiente poco antes del mediodía por hemorragia pulmonar, producto del ahogamiento.