De acuerdo con el relato de las menores (documentos en poder de este portal), hubo manoseos y comentarios lascivos que no prosperaron, pese a la gravedad de los hechos.
Los grupos feministas revivieron el caso en la marcha del pasado 8 de marzo.
Desde 2018 Raúl Torres Faisal, a través de su empresa Santi Fashion SA de CV, vende los uniformes para los planteles del Conalep de Quintana Roo. Y su cercanía con el director general, Aníbal Montalvo Pérez, habría sido la razón por la que, las graves denuncias de acoso a estudiantes menores (de acuerdo con documentos a los que tuvo acceso Grupo Pirámide), quedaron sin repercusiones legales hasta la fecha.
No se trata de un hecho aislado: los grupos feministas reafirmaron el caso apenas el 8 de marzo pasado, en el tendedero de acosadores, donde fue instalada la imagen de Torres Faisal, también expresidente municipal de Dzidzantún, Yucatán.
Las quejas
En un relato del 5 de abril de 2022 de puño y letra de una estudiante de 16 años del Grupo de Alimentos y Bebidas del Turno Vespertino del plantel Playa del Carmen, explicó que Torres Faisal, en horario de clase de Inglés, ingresó al salón para darles a conocer el uniforme de Cocina y ahí le miró en forma lasciva las piernas.
En forma posterior acudieron al aula 07, y ahí, había tres hombres, entre ellos, Torres Faisal y les pidieron que se salieran para probarse las tallas. Pero él no se salió, sino que insistía en abrocharle los botones a las estudiantes.
«La talla 28 me quedó muy justa del área del busto entonces pedí una talla 30 y él dijo que sí, una talla más grande que porque mis pechos eran grandes y por eso me queda justo y que no estaba mal tener los pechos grandes», escribió en su relato la joven acosada.
Otra estudiante, indicó que al probarse la Filipina y sin que ella pidiera ayuda, el empleado Juan Campos, se la abotonó.
«Pegó mucho sus manos en mis pechos me sentí muy incómoda pero no le dije nada después de terminarme de abrochar la Filipina me dijo: tienes los pechos muy grandes no te queda, me dijo como cinco veces»… explicó.
No pasa nada, Montalvo lo protege
Además de estos dos testimonios, seis jóvenes más relataron el mismo acoso. Ante estos casos, el director del plantel de Playa del Carmen, Alfredo Adonay Núñez Kantún, realizó el reporte al director general, Aníbal Montalvo Pérez.
En esa ocasión, junto con los padres de familia acordaron: No permitir el acceso a los empleados; que ya no sería Santi Fashion el proveedor en el plantel y notificaron a las autoridades los acuerdos tomados. Pero no hubo ninguna sanción.
Además de ofrecer apoyo jurídico a las estudiantes y sus familias por si deseaban proceder penalmente en contra de los agresores.
Pero no han sido los únicos casos, en la administración municipal (2015-2018), Torres Faisal acosó a la directora de Educación, Yeleni Pereira y después la despidió. Aunque de acuerdo a los reportes informativos, la exfuncionaria se retractó y negó el acoso, únicamente mantuvo su queja por golpes.
Los uniformes, el pretexto
Por su filiación panista, cuando el partido estaba al frente de la administración federal obtuvo un contrato para diseñar los uniformes de los empleados de la delegación Oportunidades con su empresa Santi Fashion.
Y en Quintana Roo, desde 2018 tiene la exclusividad en la venta de uniformes para los estudiantes de todos los planteles del Conalep. Aunque no existe de por medio ningún oficio ni ha ganado ninguna licitación.
«Les permite a él y a su equipo instalar puntos de venta en los planteles… Del 2018 al 2022 siempre se dio la indicación a todos los directores de los planteles Conalep en el estado, que por parte de la Dirección General, deberían coordinarse con esta persona para el suministro y venta de los uniformes, dándole acceso a las estudiantes, aún con los antecedentes de acoso», señalan reportes hechos sobre estos casos.
Relación ganar-ganar
Nadie entiende por qué el director del Conalep no ha actuado, aún con tal cantidad de denuncias. Una fuente consultada por este portal asegura que habría altas comisiones en la operación, que ha tenido por años Aníbal Montalvo Pérez.
En el estado, hay alrededor de 10 mil 320 estudiantes y al comprar éstos una playera para el semestre que tiene un valor de 250 pesos, la empresa obtendría un ingreso de dos millones 580 mil pesos.
Esto sin contar las ganancias que obtiene por la venta de uniformes especializados para las carreras de Alimentos y Bebidas, y Enfermería que rondan entre los 900 y mil 500 pesos cada uno por estudiante.
¿Seguirán todos bajo este esquema, aún con estas denuncias que formularon las menores? ¿Intervendrá la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo?
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