Grupo Pirámide
El clásico de los Rolling Stones, “Píntalo de Negro”, quizás puede describir mejor nada lo que sienten los vecinos de Leona Vicario cuando ven su laguna. Aseguran que desde que se instaron la jaulas para el cultivo de tilapia las aguas, antes cristalinas que permitían ver en nade de peces y otras especies, ahora se han tornado tan oscuras que parecen chapopote.
Los vecinos son cautos y y receloso a la hora de dar información y prefieren en anonimato, dado que la persona que maneja el negocio de la multiplicación de peces en el pequeño ojo de agua, Víctor Cauich Encalada, ha estado involucrado en hechos violentos en el pasado, incluso, por ello habría estado detenido.
“Desde hace dos años que empezó la cría de la tilapia la laguna comenzó a ponerse negra”, dice uno de los vecinos. Grupo Pirámide se trasladó al lugar a constatar la información y se constató que, incluso en las partes menos profundas, el agua es turbia y de un color infrecuente para la zona.
“Nosotros pensamos que se está afectando el manto freático, incluso le está pasado lo mismo al cenote que está cerca que se llama Yum-Kin”, refuerza otro de los afectados.
Según la hipótesis de los ejidatarios, el problema se genera con la pintura que es colocada a las jaulas de manera frecuente, dado que el material se oxida y debe ser protegido con frecuencia.
Las referencias encontradas dicen que la tilapia es una especie cuyo cultivo se inició en 1820 en África y desde ahí se ha extendido a gran parte del mundo; es considerada la tercera especie más cultivada después de las carpas y los salmónidos; sin embargo, su producción ha sido cuestionada en varios países por ser una especie invasiva que modifica severamente los entornos, como denuncian los vecinos del municipio de Puerto Morelos.

