Por Grupo Pirámide
La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, regresó al terreno que más le gusta y donde se la ve y siente más cómoda: en la gestión directa entre ciudadania y gobierno, a través de los medios masivos de comunicación.
Hoy, puso en marcha “La voz del pueblo”, un programa que tiene mucho de su esencia como comunicadora: años atrás tenía con gran éxito un programa radial y televisivo que hacía lo mismo: gestionar soluciones, pero ahora, con la amplitud de hacerlo con las herramientas y el poder que otorgan el gobierno estatal, desde luego, que emana del pueblo, como ella misma lo repite con un vocablo que la dejado como corazón de este formato: pueblo.
Rodeada de papeles, láminas y con sus característicos anteojos de marco negro, parecería que degustó de nuevo la frase: “Antes de que termine la emisión lo vamos a revisar”.
Es decir, tiene hoy el poder en sus manos de solucionar lo que la ciudadanía demanda de manera directa. Tiene el poder de hacer trabajar al máximo a su equipo. Tiene mando.
«Que la atiendan en este momento»

Los temas son de lo más variados pero, fundamentalmente, salta a la vista que es la salud de las mayores preocupaciones de la ciudadanía. “Díganle que la atiendan en este momento”, ordenó al tomar conocimiento de un caso, mientras pide más detalles del caso. “Mándenme el teléfono”, agita a su equipo.
Desde la emisión ella misma alentó a las mujeres que se hagan sus chequeos médicos, como ella misma lo hizo con una reciente densitometría (que determina la calidad ósea).
Además, informó que están atendiendo una añeja solicitud de semáforos en la capital del Estado, Chetumal, donde los aparatos llevaban 12 años sin mantenimiento, “ahora tendrán 271 nuevos”, informó.
Lo mismo gestionó medios transporte para zonas de Solidaridad, donde el servicio público es insuficiente, según le dijeron desde la nutrida audiencia. Sin dudas, la mejor versión de Mara está de regreso: en vivo y en directo para tender una mano amiga, para no dejar solas a tantas personas que necesitan una caricia entre las vicisitudes cotidianas.
Sun Tzu decía que para la batalla hay que tomar el terreno alto: éste es el de Mara, la gestión y la conducción.
Si Usted se pregunta cómo gobiernan las mujeres: con mucho corazón y sensibilidad, con innovación y con amor al lugar y el prójimo. Un plausible programa que pone en alto la administración pública liderada por una mujer empoderada para beneficio social.
