La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) emitió un comunicado en el que aclara que las colegiaturas de instituciones privadas sí deben pagarse, dado que el decreto presidencial de emergencia sanitaria no elimina esta obligación.

De hecho, esta medida no es pretexto para liberar al consumidor de dicho pago, puesto que las clases presenciales fueron suspendidas por una causa de fuerza mayor, como lo establece el propio documento publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

Sin embargo, estos cobros, durante marzo y abril, deberían ser considerados bajo circunstancias especiales, dado que la mayoría de estas escuelas han implementado clases en línea, lo que reduce gastos en servicios como agua, luz o mantenimiento, consideró la dependencia.

En este sentido, el procurador Ricardo Sheffield Padilla, señaló que es conveniente que las escuelas y padres de familia acuerden condiciones de flexibilidad para realizar pagos, que puede ir desde parcializarlos, meses sin intereses, cuota reducida o alguna otra modalidad.

Resaltó que es un tema que deberá tratar cada institución académica de manera particular e incluso de alumno por alumno; en estos casos específicos, la Profeco recalcó que estará atenta a las quejas que pudieran presentarse y mediar una conciliación.