Roberto Erales, exdiputado de Quintana Roo, platicó con Grupo Pirámide sobre la infraestructura eléctrica en la Península de Yucatán, de la cual dijo que se trata de un problema que afecta a la entidad en mayor medida, en comparación con otros estados de la región.
«El mayor problema es que se trata de infraestructura para el desarrollo, y no nos engañemos, porque el Tren Maya no viene a resolver los problemas de desarrollo de la región, e incluso, si no se apuntala ese proyecto tan manoseado y tan alterado con un buen soporte energético, lo más seguro es que se agraven nuestros problemas de insuficiencia eléctrica», reflexionó.
Añadió que vivimos en ciudades en las que los «apagones» ocurren hasta 3 veces al día, sobre todo en colonias y en comunidades rurales en donde la carencia de energía eléctrica se prolonga hasta por semana sin solución de ninguna autoridad.
«Vivimos en ciudades que se venden como modernas, polos turísticos que reciben visitantes de todo el mundo y caminan por calles sembradas por postes de concreto o de madera, kilómetros de cable de tendido eléctrico, alimentado por generadores que hace décadas dejaron de ser óptimos y que hoy en día representan una tecnología desfasada y obsoleta y en mal estado, porque tampoco reciben mantenimiento constante; así que algunos explotan y causan daños colaterales, otros simplemente funcionan mal y otros de plano no sirven», lamentó.
Recordó que hace unos días el presidente de Energía de la Coparmex del Estado de México, Roberto Carlos Figueroa Cerritos, de visita en Cancún, advirtió sobre el peligro que acecha a la región debido a una infraestructura energética débil, obsoleta y deficiente, que entorpece los esfuerzos públicos y privados por el progreso.
Agregó, que hay un solo enlace de alta tensión para toda la Península, una de las regiones de mayor crecimiento poblacional de todo el país, cuya singular demografía genera una alta demanda de servicios, entre los cuales, el el servicio eléctrico es básico y vital.
«Además de depender de esa línea única y añeja, hay que sacar de ahí mismo para resolver el convenio energético con Belice, lo que complica más el tema. Playa del Carmen, Bacalar, Tulum, Puerto Morelos, Cozumel, Isla Mujeres o Cancún padecen lo mismo sin importar su tamaño o desarrollo que son bastante disparejos. En lo que más se parecen en estas ciudades es en padecer cada día los apagones, en los reclamos de una sociedad harta del daño a su patrimonio, a sus electrodomésticos de los que nadie se hace responsable, de un daño grave a su calidad de vida, que de por sí, se ha estado derrumbando dramáticamente en los últimos años», aseguró.
Ya casi para concluir, dijo que entender que más allá del grave problema de energía eléctrica, tenemos situaciones de emergencia en las ciudades, como la basura que se amontona en las calles por varios días: «por ejemplo en Holbox es un verdadero problema de salud pública y de imagen urbana y es que los tiraderos no pueden ser calificados de rellenos sanitarios, y los ayuntamientos son insuficientes y muchas veces omisos para resolver el problema».
Por último, comentó que hay que dejar de quedarse en la promesa y en el discurso que no construye nada, «en políticas públicas que solo legitiman negocios al amparo del poder, hay que mirar a la sociedad y trascender. Entender lo que son los tiempos de campaña y los tiempos de gobernar. Son las acciones que necesitamos actualmente, porque si no, los saldos seguirán acumulándose».
