Luego de más de un año intentando resolver la elección de su presidencia nacional, Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delgado empataron para ocupar el cargo en el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), de acuerdo con encuesta del Instituto Nacional Electoral (INE).
Incluso, Muñoz Ledo, veterano en política y prototipo de la evolución partidista de la izquierda en México, afirmó ayer viernes en entrevista que tomará la posesión de la dirigencia, «digan lo que digan, porque gané la elección», aseguró.
Por otro lado, habrá que esperar a las acciones que decida emprender Mario Delgado, líder de la bancada del partido en el Congreso, donde, recordemos, cuenta con el apoyo de la mayoría.

Citlalli Hernández fue la elegida para ocupar la secretaría general; en tanto que la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos recibió ya los resultados de la encuesta por parte de las empresas que participaron durante su aplicación. Fueron 4 mil 783 entrevistas efectivas de simpatizantes o militantes de Morena con representatividad Nacional.
El método para la recolección de datos fue una encuesta mediante la técnica de entrevista individual, cara a cara, en vivienda, con un cuestionario aplicado con dispositivos móviles, de acuerdo con el informe presentado por Francisco Abundis Luna, director Asociado y fundador de la empresa Parametría.
Sin embargo, ya que no es posible señalar a un ganador, y conforme a la metodología de la encuesta, deberá realizarse una nueva para definir la ventaja de una candidatura. El INE inició el viernes de la semana pasada la encuesta abierta que definiría la presidencia y secretaría general del partido, y terminó la noche del jueves 8.
Participaron las empresas Covarrubias y Asociados, S. C., Parametría, S. A. de C.V., BGC, Ulises Beltrán y Asociados, S. C., que construyeron la metodología con el respaldo de los especialistas de la UNAM, Patricia Isabel Romero Mares y Carlos Erwin Rodríguez Hernández.
Actualmente la dirigencia está en manos interinas del diputado, Alfonso Ramírez Cuéllar, mientras que el proceso se ha desarrollado en interminables guerras internas que impiden alcanzar acuerdos básicos, por ejemplo, la elección de su nuevo líder. Esto, aunado a las impugnaciones judiciales, lo que desencadenó que la máxima autoridad electoral determinara la realización de una encuesta abierta como método de elección, mecanismo con el que no todos estuvieron de acuerdo.
