Isla Mujeres, Quintana Roo.- En lo que va de la administración del gobierno de Carlos Joaquín han sido suspendidos o dados de baja diez funcionarios de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) por actos de corrupción o por amenazar a los comerciantes con imponer medidas injustas que obliguen a cerrar o multas inconcebibles.
Tanto en Cancún como en Isla Mujeres distintos empresarios han denunciado a otro funcionario más de la Cofepris. Se trata de Georgina Puerto Bojorquez, quien es señalada por empresarios restauranteros, de hospitales, de clínicas, de farmacias y de consultorios médicos de hostigarlos y acosarlos durante sus visitas de inspección a las instalaciones.
La manera de operar de Puerto Bojorquez es señalar supuestas faltas que va inventando y en seguida arma una lista de irregularidades que dice denunciará ante la Cofepris. Ante el desconcierto de sus víctimas, enseguida ofrece sus servicios de «asesoría» para encontrar «soluciones» de las faltas que ella misma encontró.
Denuncian que dentro de los servicios que ofrece Puerto Bojorquez está la gestión de trámites para supuestamente regularizar a cada negocio que visita. Los empresarios señalan también que de no ceder o acceder a las asesorías antes mencionadas, la funcionaria comienza a anotar supuestas anomalías o faltantes de documentos con el fin de intimidar a los empresarios.

Me dedico a dar asesorías

«Mi deber es señalar lo que está mal, esa es mi función como funcionaria de la Cofepris», dice Georgina Puerto a sus víctimas sin embargo enseguida ofrece «su asesoría». «Es mi negocio extra», afirma a empresarios.
Lo que la Cofepris señala es que un verificador sanitario es una autoridad a quien siempre se le debe permitir el paso a cualquier negocio y establecimiento, pues es una persona autorizada y capacitada por la autoridad sanitaria, sin embargo, específica: «Un verificador sanitario no está facultado para cobrar dinero, llevarse los productos, ni cerrar en ese momento el negocio. Su trabajo es llevar a cabo el control sanitario y sus funciones están muy delimitadas: 1) Es responsable de realizar una verificación en el establecimiento y 2) Debe llevar a cabo una acción de fomento sanitario: enseñar y orientar a los establecimientos sobre las posibles anomalías sin pedir dinero o exigirlo. (http://www.gob.mx/cofepris ).
En su página de internet, la Cofepris señala que cuenta 123 personas dedicadas a las inspecciones sanitarias en Quintana Roo. En diciembre de 2018, la Cofepris suspendió a dos verificadores de Chetumal por presuntos actos de corrupción, que se sumaban a los ocho inspectores que meses antes fueron dados de baja por incurrir en faltas graves durante el desempeño de sus funciones.
Miguel Alejandro Pino Murillo, director del organismo en distintas entrevistas ha explicado que los verificadores no pueden solicitar dinero a ningún negocio y que su obligación es orientar a los dueños de establecimientos que hayan cometido alguna falta, también que no pueden brindar asesorías externas ni ofrecer servicios de ninguna índole.
De darse alguna situación así es necesario que las quejas se realicen de forma directa en las oficinas de la Comisión de Protección contra Riesgos Sanitarios y también a través de la aplicación Tak Pool, de la Secretaría de Contraloría del Estado (Secoes).
Los empresarios piden a las autoridades correspondientes de la Cofepris poner un alto al hostigamiento que ejerce Georgina Puerto Bojorquez a sus establecimientos.