Por Luciano Núñez

Por primera vez Alfredo Caamal Huchim se dirigía al gobernador Carlos Joaquín González. Lo tenía frente y con toda la atención.

Sin temor le hizo en pocos minutos una radiografía del rezago que vive su poblado: José María Morelos, en Carrillo Puerto, hasta que llegó a lo más emotivo de lo que quería expresar: que faltan medicinas.

En ese momento la garganta externó la emoción y las lágrimas ahogaron el reclamo de políticos que no atienden los fines de semana, según refirió.

La escena fue durante la presentación del Plan de Desarrollo del Gobierno, que presentó una dinámica nunca antes usada por algún gobierno en los últimos 10 años.

Empezó con la puesta de una obra teatral, que fue observada por el primer mandatario como un espectador más, desde atrás; a cuyo término se acercó para hablar de los cinco ejes que tendrá su gobierno que, recalcó, tendrá como primer eje, “oportunidades para todos”; además del estado de derecho, la modernidad, confiabilidad, orden con estructura que sea amable con el medio ambiente.

Dejó el lugar atrás del pódium para tomar el micrófono y caminar entre la gente. Hablar con los empresarios, campesinos, universitarios y sindicatos.

Fue recorriendo los rostros y moviendo las manos para reforzar el mensaje en un ejercicio ciudadano que no tenía precedentes.

Recordó todas las cifras que revelan la desigualdad, habló de la urgente necesidad de reconciliación del gobierno con la sociedad, de Derechos Humanos, de seguridad con modernidad, de los alarmantes índices de suicidio, de la deuda heredada y lo que hizo con ella para poder avanzar.

Se había anunciado un lapso de 20 minutos para preguntas, pero la dinámica se desarrolló por más de hora y media. Dialogó sobre la necesidad de protección social del estado, las comunidades rurales; detonar el Sur y la imperiosa fuerza de la creatividad ante los desafíos.

Había mucho de qué hablar en una sociedad que había perdido el diálogo con sus autoridades. Quizás por eso las lágrimas de Alfredo que sintetizaron el claror y la esperanza.