Por Abraham Gorostieta

 

Washington, Estados Unidos.- El presidente Andrés Manuel López Obrador llegó a Washington y su primera actividad fue realizar dos ofrendas florales: una en el monumento a Abraham Lincoln y otra, en la estatua en honor a Benito Juárez.

El mandatario mexicano fue recibido por el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, quien junto con el canciller mexicano Marcelo Ebrard, la secretaria de Economía, Graciela Márquez, el jefe de la oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena Coqui, lo acompañaron al memorial del presidente estadounidense, Abraham Lincoln, en donde López obrador depositó un arreglo floral.

En seguida se trasladaron al monumento de Benito Juárez en la Embajada mexicana donde lo recibieron simpatizantes con pancartas y cartulinas en apoyo a su gobierno, un grupo mayor a cien personas que le gritaban: “No estás solo” y “es un honor estar con Obrador”.

El presidente mexicano rindió honores a la bandera y después depositó el arreglo floral en la estatua del Benemérito de las Américas.

También hubo un grupo de inconformes que no pasaban de las diez personas que le gritaron «comunista», «socialista» y que ellos jamás «permitirán que se instale el comunismo en México».

Los agentes del servicio Servicio Secreto de EE.UU. disolvieron un intento de confrontación entre los disidentes y los simpatizantes, ubicando a los primeros como los provocadores, según reporta la agencia CNN.