Acusan al presidente de la Gran Comisión del Congreso del Estado, Eduardo Martínez Arcila de “vaciar” las arcas al realizar procedimientos de contratación ficticios. Tan sólo en 2017 fue autorizado un incremento de más de 100 millones de pesos que superan los incrementos de los presupuestos de 2014 a 2016, que corresponden a la legislatura anterior.

La candidata al senado por la coalición “Juntos haremos historia”, Marybel Villegas Canché, explicó que de esos cien millones de pesos, el Congreso no ha informado en qué fueron invertidos, porque el poder legislativo “no construye escuelas, el Congreso no pavimenta calles, ni compra insumos médicos”.

“El costo de un diputado federal es de 15.3 millones de pesos anuales, el de Yucatán 7.5 millones de pesos, Campeche 5.2 millones, Puebla 3.5 millones, mientras que en Quintana Roo un diputado local cuesta 17.4 millones de pesos anuales”, dijo la abanderada de Morena.

Consideró que los jóvenes de Quintana Roo deben saber que con ese dinero se podría cubrir la matrícula de todos los que van a la escuela pública primaria y secundaria de Quintana Roo.

“Sí, como escucharon, con ese presupuesto, se podría cubrir la matrícula de 200 mil alumnos de escuela pública de nuestro Estado, pero ellos lo gastan en contratos fantasmas. Con este dinero también se podrían edificar 30 nuevas escuelas y entregar becas de dos mil pesos a 50 mil jóvenes”, aseguró.

Por ley, dijo el Congreso del Estado debería transparentar el destino de los 100 millones de pesos que solicitó como incremento en 2017 y amparados en vericuetos de la ley, la información no ha sido publicada ni está disponible, lo que favorece la impunidad.