Por Jaguar Negro

En los albores de Morena, el partido instituyó que la tómbola era uno de los mecanismos para elegirá candidatos.

La famosa insaculación; es decir, cuando todavía no había recursos para milimétricas encuestas como sucede hoy.

Bajo esta modalidad han asumido personajes con la única condición de haber tenido suerte.

Muchos de ellos dejaron el partido apenas llegaron y puso final al modo de selección lúdica.

Pero el partido fue avanzando desde llegó a la presidencia Andrés Manuel López Obrador.

Ahora lo que dice la convocatoria es que la encuesta es uno de los factores a tener en cuenta para elegir a un candidato/a, más no el único.

Tienen que ver factores políticos y estratégicos, incluso de género.

Dos de las nominadas que quedaron atrás: la senadora Marybel Villegas (Benito Juárez) y Cristina Torres (Solidaridad), han salido a desacreditar el método de selección, dado que argumentaron, “no vieron los números finales que las dejaron fuera”.

Lo mismo pasó en Chetumal con Luis Gamero, a quien salieron a desacreditar varios de los postulados que quedaron sin candidatura.

Una alta fuente del partido confirmó a esta columna que, tanto Mara Lezama como Marybel Villegas, sí vieron las encuestas de manos del delegado Oscar Cantón Zetina.

En otros municipios, la realidad es otra y no consta que las encuestas se hayan esgrimido para acreditar al ganador/a.

La disputa tiene para largo.