Apenas comenzó el gobierno y los militantes del Partido Verde han generado “focos rojos” en la administración por el trato prepotente y el influyentismo.

Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. Apenas han transcurrido poco más de cuatro meses del co-gobierno: Morena-Partido Verde, cuando el ecologista ya ha generado 3 escándalos, en promedio, casi uno por mes.
Apenas había comenzado la administración en el Congreso del Estado cuando fue detenido, en deplorable estado de ebriedad, Fernando Cervantes Quijano, quien azotó con lujo de prepotencia a los policías a qué partido pertenecía. Fue cesado de tajo, pero escondido en la nómina de la representación de Cancún.
No poco después Pablo Bustamante, secretario de Sedeso, fue relacionado con el uso de influyentismo para amparar a una pareja que golpeó a una señora de Isla Mujeres, además, se le señaló de no pagar una suntuosa cuenta en un negocio en el que se apilaron botellas vacías de varias tonalidades.
Influyentismo
La semana pasada salió a la luz el caso de una presunta violación del subsecretario de Ecología, Óscar Rébora, quien habría movido todos los hilos del poder para impedir que la víctima llegara a interponer la denuncia.
Finalmente, luego de la presión mediática, la denuncia pudo formularese, sin embargo, hubo No acción penal contra el funcionario que se pasó de Fuerza por México al Partido Verde, de acuerdo a lo informado por el fiscal, Oscar Montes de Oca.
Una fuente consultada confirma que Rébora hizo muy buena amistad con Renán Sánchez Tajonar en su paso por la Semarnat, donde el actual presidente del Congreso fue titular de la delegación federal.
Incluso, se especula que Tajonar fue quien lo incrustó a su amigo en ese espacio de Ecología, al igual que otros clave del gobierno que pertenecen al Partido Verde, que es aliado de gobierno y con amplia manga en las designaciones.
Como es complicado sacar agua de las piedras, el Partido Verde no puede resaltar por la eficiencia de sus funcionarios, sino acaso emular los escándalos de su jefe moral, Jorge Emilio González, Niño Verde.
Todavía circula el video en el que se le observa pidiendo dinero a cambio de aprobar permisos en la Zona Hotelera, cuando Juan Ignacio García Zalvidea era alcalde de este partido; no menos recordada es su caída en el alcoholímetro y la extraña muerte de una mujer que cayó de una de sus propiedades en uno de los edificios más lujosos de la Zona Hotelera.
Ya se han hecho famosas las fiestas de exceso en el “Speak Easy” de La Isla, donde los nuevos servidores de la 4T gastan hasta 5 mil dólares por mesa en botellas.
Ahí el Verde no aplica la Austeridad Republicana que pregona el gobierno de Morena: gastan como si no hubiera mañana, y hoy, tienen los principales espacios de gobierno: Finanzas, Sedeso, Ecología y Congreso.
Ahora la pregunta es, ¿cuándo volverá a saltar la térmica por el Verde y hasta dónde se les tolerará?
