Ayer fue detenido el dirigente de taxistas quien iba a ser regidor por la planilla que integró a Morena, PT y Partido Verde.

Por Jaguar Negro

A pocos días del recambio de gobierno en los municipios, ayer la Fiscalía de Quintana Roo detuvo a uno de los mas cercanos aliados de Diego Castañón, reelecto por Morena en Tulum: el dirigente de taxista que iba a formar parte del nuevo gobierno como regidor.

De acuerdo con la información de la propia Fiscalía, el dirigente habría participado en hechos delictivos de alto impacto como la tentativa de homicidio, y en el operativo fue incautada un arma de fuego.

El panorama político es sumamente delicado para el alcalde, que tiene varios frentes abiertos, unos más complicados que otros.

Mientras este hecho deja ver el oscuro cruce entre política y los grupos delictivos, no menos complejo es el frente inmobiliario, con varias denuncias y amparos por la construcción de departamentos millonarios que no cuentan con el más mínimo permiso de construcción.

Desde hace meses atrás, varios de sus funcionarios de primer círculo fueron denunciados por despojo, falsificación de documentos y mantener una red para el tráfico de influencias en el ámbito territorial.

En la última elección Morena obtuvo menos votos que la oposición de Movimiento Ciudadano y ganó sólo gracias al aporte de votos del Partido Verde.

Así, con una endeble gobernabilidad y fuegos por varios frentes, arrancará la segunda administración del alcalde que quedó en la silla tras la muerte de Marciano Dzul Caamal, quien había ganado la elección.

 

Te puede interesar: Jaguar Negro | Excluir fue la innoble consigna del Congreso del Estado de Quintana Roo