Por Jaguar Negro
La mayoría de las intervenciones para justificar la reestructura de la deuda pública convocan a un largo bostezo, salvo una: la del diputado morenista Ricardo Velasco quien, lejos de dispensar flores, como el resto, aplicó la voladora aprovechando los cinco minutos de micrófono y la coyuntura.
Pidió nada más y nada menos que se haga una investigación histórica de la deuda pública que asciende a cerca de 20 mil millones de pesos, para que se conozca en qué se emplearon esos recursos.
Y sacó el hacha afilada para ubicar a algunos personajes: “Luego vienen esos personajes, respetabilísimos al Congreso del Estado en las sesiones solemnes. Exgobernadores que contrajeron esas deudas y vienen con una cara de cinismo, que sólo ellos saben lo que hicieron financieramente con el Estado de Quintana Roo, por ello es objeto de infestación sobre cómo se invirtieron”.
Pena y más pena
El llamado bloque de oposición dio pena. Candelaria Ayuso, del PRI, apenas habló con un guión por un minuto 55 segundos, para justificar su voto a favor, si se puede llamar a eso una argumentación de lo más básica. Tenía acordeón y ni con eso.
Cinthya Yamilie Millán Estrella, del PAN, aclaró que se trata de una reestructuración y refinanciamiento y que observarán que no se incluya más deuda pública, “no hay recursos suficientes, una deuda que equivale a la mitad de lo que se ejerce”, dijo como si se tratara de una diputada de Morena.
La diputada de Movimiento Ciudadano, Deyanira Basurto Basurto, habló 2 minutos 47 segundos, muchos de esos segundos el micrófono estaba apagado, lo mejor de su intervención.
Humberto Aldana, de Morena, se estrenó como presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Jugocopo, y recordó que este proceso ya se hizo durante el gobierno de Carlos Joaquín, dado el poco margen que le quedaba al gobierno para operar. “Una cosa son los escenarios ideológicos y otro es el contexto actual”, deslizó para justificar, lo cual es lógico, la aprobación.
Julián Ricalde calificó de “latrocinio” la deuda, sin embargo, votó a favor de su re-estructura, mientras su sobrina, Atenea Ricalde, busca la reelección después de deslindarse del partido con el que ganó: PAN, para ahora buscar afanosamente la afiliación a Morena, en otro caso de transfuguismo político que los Ricalde critican a otros personajes.
Retomando al mejor orador, Velasco, rememoró que anteriores gobiernos pasaban deuda de corto plazo a largo plazo, para ir incrementándola, «estas nunca tuvieron un vínculo de la causa por las cuales se contraían con obra pública productiva, porque la infraestructura deja mucho que desear aún. Con este nuevo gobierno se hace un esfuerzo notable, donde pronto veremos el combate contra la desigualdad social entre el norte, centro y sur del estado”.
N. de la R: Los gobernadores que contrajeron caso la totalidad de la deuda pública a largo plazo son Félix González Canto, PRI, y su sucesor Roberto Borge Angulo, todavía preso.
