Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. El ex diputado federal de Morena, Luis Alegre, desde hace tiempo le ha confirmado a su círculo más cercano que va por la candidatura 2022: “Quiero ser gobernador”, les aseguró.
Cuando todo parecía que venía en picada, tras su No renovación en el Congreso de la Unión, el Presidente lo designó como representante del megaproyecto Tren Maya, y así, Alegre ganó una causa y reflectores, y de nuevo se enriela en la pugna, junto a la alcaldesa de Cancún, Mara Lezama, Marybel Villegas, Rafael Marín y el senador José Luis Pech.
Todos con mano alzada
El asunto es que don Alegre vio allí pista libre y ha soltado la rienda a su promoción en algunos medios de comunicación y, sobre todo, en redes sociales y su portal: https://www.luisalegre.org/.
Todo parece bien, salvo que un observador calificado, es decir, un abogado en materia electoral, le comentó al Jaguar Negro que, dada la promoción personalizada del funcionario federal, con su nombre y fotografías, es materia de un juicio de impugnación por actos anticipados de campaña.
La ley dice claramente que los recursos públicos no deben utilizarse para destacar logros personales, como lo hace asiduamente el director de Radio Turquesa, desde donde también se promociona a manga ancha.
En sus videos se alcanza a leer Luis Alegre, con letras verdes, y con letra más chica, representante del Presidente de la República ante la sociedad civil para temas del Tren Maya.
En la recta final, es a todo o nada.
