Por Jaguar Negro
La diputada Jissel Castro Marcial, quien llegó a la legislatura como suplente de la diputada electa, Mildred Ávila, se convirtió por azares del destino en titular de un poder del estado de Quintana Roo, para ser presidenta de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Jugocopo, en el último año de ejercicio.
En su breve pero fructífera carrera de yerros, no tuvo reparos en levantar con una grúa la estatua de Don Andrés Quintana Roo (para intentar colocar una fallida cafetería), dar entrada a la infame LeyChaleco y, de paso, sacar de la Jugocopo al PT, partido gracias al cual Morena se agenció diputaciones plurinominales y cuya iniciativa será votada hoy con pronóstico de mayoriteo.
Seguramente muy conforme con su “performance”, la legisladora mandó a repetir la “foto oficial” de las y los diputados, para así quedar en la efímera inmortalidad de las redes sociales, con el detalle que, quienes aparecerán en las fotografías, serán diputadas y diputados que, en una gran proporción, llegaron al Congreso de Quintana Roo como suplentes. Es decir, la ciudadanía ni sabía de su existencia hasta que fueron nombrados para reemplazar a candidatos/as electas.
Seguramente, la de hoy será para Castro Marcial una jornada épica, como colofón de un trabajo que quedará para el olvido.
