Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. De ser perseguidos por la administración de Carlos Joaquín González (en muchos casos con justas razones, en otras, no y salieron absueltos) los miembros del RBATeam, como se hacían llamar los amigos del ex gobernador Roberto Borge, tienen un segundo aire en el nuevo gobierno aliancista y de todas y de todos.
Además de las figuras visibles, como Irazú Sarabia, la misma Cristina Torres, que tuvo su época de ferviente gongorista (participó activamente en la campaña de Mauricio Góngora, ahora también alineado en el Partido Verde), quien ha aparecido en las primeras filas de los últimos eventos políticos es Paul Carrillo de Cáceres, ex alcalde de Cancún y quien trabajó muy estrechamente con Borge en el quinquenio perdido para Quintana Roo.
Fue una época compleja para la iniciativa privada y el periodismo, y quien lo sufrió en carne propia uno de los tantos atropellos fue el ahora secretario de Benito Juárez, Jorge Aguilar Osorio, que por esas épocas vio cómo el municipio le clausuraba los negocios a la familia por sus críticas en el Congreso del Estado, entonces diputado por el PRD.
Durante la administración de Borge, Carrillo de Cáceres cumplió un rol más bien de “obediencia debida” hacia un partido que tenía carros completos y ejecutaba órdenes del gobernador, sin objeción, muy lejos de la autonomía municipal.
Mara Lezama nombró a Paul en sus eventos entre las tantas figuras que acudieron a su evento de toma de protesta y el de Ana Patricia Peralta.
¿Ya se habrá afiliado el ex alcalde priísta a algunas de las filiales de la 4T?
Todo indica que tendrá su segundo aire y retorno a las primeras filas. ¿Qué tal?
