Mientras el alcalde con licencia, Diego Castañón, hace campaña, la violencia creciente ha hecho eclosión ayer con otros asesinato que enluta al municipio.
Por Jaguar Negro
No es noticia el que Tulum se haya convertido en uno de los municipios más inseguros de Quintana Roo: recientemente las cámaras empresariales se unieron para clamar al gobierno estatal que intervenga el Ejército y la Marina para parar la ola de violencia que, ayer mismo, tuvo otro pico negativo con el asesinato del que fuera hermano de Marciano Dzul Caamal, Andrés Dzul Caamal.
Se trata de un duro golpe para el alcalde con licencia, Diego Castañón, que aún con estos resultados se animó a buscar la reelección. ¿Qué dirá a la ciudadanía sobre lo que pasa frente a su campaña y en el día a día? Un discurso que es imposible de sostener, con tal grado de inseguridad y violencia.
No es azaroso el que el candidato de Movimiento Ciudadano, Jorge Portilla, siga sumando seguidores cada día, quienes confían que un pionero del lugar y que conoce la administración sepa dar un cambio a la caótica administración que busca aún así continuidad.
¿Darán otros tres años a esta administración? El pueblo decidirá su propio destino.
