“La desinformación es terriblemente tóxica”, explica Luis Roberto Castrillón Cué. Y propone una cruzada a favor de la alfabetización digital para combatir las noticias falsas que circulan día a día en internet.
Por decisión personal Luis Roberto se ha lanzado a la aventura de verificar los dichos y argumentos de los funcionarios, de las notas así como de las imágenes o videos que circulan por la red y que contribuyen a desvirtuar la verdad o bien, que son verdades a medias.
En su currículum breve precisa que es periodista, comunicador y docente universitario, trabaja como freelance y ha colaborado con la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, Animal Político, VICE, Replicante, letras Libres, Etcétera, Milenio y el Heraldo, entre otros.
Viajó a Cancún el viernes para ofrecer el taller “Detecta, Verifica y Denuncia” y este domingo está en la Casa de la Cultura de Azcapotzalco para participar junto con otros periodistas en la conversación “Cómo combatir las fake news”.
Este tipo de talleres no sólo tienen la finalidad de orientar, en un primer momento a los periodistas, sino también a los ciudadanos para que ambos duden siempre de todo lo que llega como información a sus cuentas de Facebook, Twitter, Whatsapp, Youtube, Snapchat, entre otras redes sociales.
“Tenemos que comprender que Facebook dejó de ser un espacio sólo de intercambio y entretenimiento. El hecho de que se les denomine ahora medios sociodigitales es porque son eso, la sociedad se apropió de estas redes, las utiliza para intercambiar, generar y producir información. Lo primero que tiene que estar consciente el ciudadano, es eso. Que cada persona que intercambia en Facebook tiene un interés específico”, dijo.
Estos medios sociodigitales, señala han permitido que los ciudadanos ahora tengan voz y puedan magnificarla para difundir sus ideas y premisas, y algunas de éstas incluso pueden ser erróneas por omisión o de manera voluntaria por manejar una agenda religiosa, ideológica, política o económica.
“Nuestra visión del mundo pasa por un nuevo medio, pero además, un nuevo medio que conjunta a todos los demás medios: Ahora tenemos video, audio, texto, gráficos y animación, todo en uno solo. La posibilidad de atracción es mucho mayor y la posibilidad de que podamos producir, porque cada vez hay herramientas más fáciles para hacerlo, nos genera una sobre generación de información, con personas, con voces que no tenían dónde expresarse o si la tenían, pero no al nivel que pueden alcanzar ahora”, aseguró.
Para evitar caer en la difusión de noticias falsas recomendó: Desarrollar una actitud crítica a partir de entender que Facebook es un medio de comunicación, no un club social y que todos los que ahí interactúan tienen intereses particulares.
Pide además mantener una duda razonable, no “paranoica, para hacerse las siguientes preguntas: ¿Qué me trata de decir en el título, coincide con el resto de la información?, luego, ¿quién es la fuente, a quién se le acredita y qué tantos datos tiene?, “la nota que tiene menos datos es de la que menos confiaría”.
Y corresponde a los medios de comunicación verificar la información que los ciudadanos generan como la que los propios funcionarios dan día a día, y que no siempre es correcta.
