Chetumal, Quintana Roo.- Para Manuel Díaz Carbajal no hay obstáculos grandes en su camino como líder del priismo quintanarroense. Simplemente no los hay. Este político y exfuncionario con más de 30 años de experiencia está convencido de que el Partido Revolucionario Institucional tiene fuerza y vida por muchos años más. Sin empachos dice que en las próximas elecciones a celebrarse en el estado lo tienen entusiasta: “a mí me tiene muy entusiasmado, porque además es un reto que con organización, trabajo y disciplina y sobretodo con el valor y el coraje de nuestros militantes saldremos adelante”, reconoce sin inmutarse siquiera.

Así es Manuel Díaz Carbajal. Político decidido a llevar a su partido a recuperar su lugar en la Historia de México y de Quintana Roo. Pero para hacerlo tiene que navegar con todo en contra. Dos gobernadores emanados del PRI en la cárcel, uno por narcotráfico y otro por enriquecerse y desvíos de recursos. Un expresidente, Peña Nieto, impopular, con un gobierno ineficaz, señalado por todos de corrupto y señalado por recibir millonarios sobornos del narcotráfico. De ese tamaño es lo que tiene que pelear Díaz Carbajal y el político no se amedrenta, sino se echa para adelante.

Durante la entrevista concedida a Grupo Pirámide, el líder de los priistas de Quintana Roo hace hincapié en qué el PRI tiene mucho trabajo que hacer por delante: “El PRI, está trabajando con una estructura que tiene que organizar, que tiene que operar para que pueda ir con los candidatos mejor posicionados seleccionados por su militancia y que tengan una honorabilidad y que tengan un buen perfil para estar en la competencia y en el ánimo de la ciudadanía del elector”.

Escenario difícil con el poderoso partido Morena en el horizonte. Díaz Carbajal no está de acuerdo con esa perspectiva: “Veo a dos partidos políticos en competencia en el país  y en Quintana Roo. En lo local, Morena, tiene que demostrar que en realidad es fuerte, lo veo como un partido que va a estar en competencia. Tiene que demostrar que es un partido con figuras y militantes fuertes, de peso y no sólo la figura de un líder nacional”, explica.

 

Reconstrucción de un partido

El 24 de mayo de 2018 Manuel Díaz Carbajal asumió la presidencia del PRI en Quintana Roo, desde esa fecha ha convocado una y otra vez a sus militantes “a contribuir con su trabajo y esfuerzo en el fortalecimiento del partido tricolor, que según él es el de mayor historia y mérito en la construcción del país”.

Sabedor y conocedor de la Historia del PRI en lo nacional y en lo local, Díaz Carbajal apuesta a la estructura del priismo. Sin embargo, distintos analistas e intelectuales como el doctor Aguilar Camín o el doctor José Antonio Crespo o el doctor Lorenzo Meyer ven en el PRI una crisis profunda y sin salida. “Ha cobijado a la corrupción y ha participado de ella con singular alegría”, ha escrito Lorenzo Meyer.

Manuel Díaz ofrece su perspectiva de está situación: “Sí el PRI sigue cometiendo errores en la designación de candidatos, yendo en contra de sus estatutos, pues sí, corre el riesgo de ser un partido que tenga muchos problemas”. Y muestra una ventana para el priismo: “Lo que tiene mejor el PRI, es que tiene los mejores estatutos de la vida política de México y tiene que apegarse a ellos. Los militantes priistas lo saben, hoy como nunca se espera que exista una verdadera democracia al interior del partido, y en eso le estamos apostando, si es así, vamos a dar resultados electorales muy, muy buenos”.

Se le vuelve a decir al líder de los priistas que el PRI tiene muchos monstruos y que tiene que pelear con ellos, tan sólo en Quintana Roo están los nombres del exgobernador Roberto Borge  o el exgobernador Mario Villanueva Madrid. De respuestas rápidas, a bote pronto, Manuel Díaz responde: “Bueno le quiero decir que… somos un partido. Ellos salieron de este partido y se fueron, en sus actos, por otro lado…”

 

– Son priistas, militan en el PRI, tienen los mismos derechos y no han sido expulsados, se le cuestiona al viejo militante conocedor de la política en el estado y conocedor de las entrañas del partido que preside.

– Bueno, le estoy diciendo, si hubiera sido el partido quien hizo todo eso que usted menciona, pues el partido debería de pagar un costo, pero no es así, no es así. Son gente (Borge, Villanueva Madrid) que fueron priistas en su momento y después ellos tomaron su propia decisión de seguir adelante en sus cosas. No fue el partido. Habría que separar las cosas, pero bien, es cierto lo que dice usted: todo lo que haga alguien que sale del partido, como Borge, se lo van a achacar al partido. Lo que si pudimos y que no hemos hecho, es ser los primeros en criticar ese tipo de actitudes y eso lo tenemos que hacer ahora.

– Pero no han sucedido esas críticas Manuel, ¿Qué es lo proponen para seducir, para convencer el voto del ciudadano a favor de ustedes?

– Bueno precisamente haciendo las cosas en forma clara, abierta y sin engañar. Lo que peor pasa es la traición o el engaño, ¿no? Eso es criticado desde tiempos inmemorables.

¿Cuál es la estrategia de Manuel Díaz para está elección en puerta? El político es como los boxeadores con experiencia: Todo el tiempo esta con la guardia en alto, no ha logrado conectar y no está tirando a Nocaut. Tal pareciera que quiere ganar tiempo. En las pasadas elecciones Morena arroyó al PRI, lo vapuleó y lo dejó en la lona. No ganaron nada, nada, nada.

Ahora el líder es enfático: la estrategia son las estructuras y la apuesta es a la democracia interna. De la derrota reciente, Díaz Carbajal reconoce: “Se dio porque hubo una gran desorganización dentro del partido, hubo mucha simulación, entonces el partido no trabajo como debe de hacerlo, es decir, de acuerdo a sus propios estatutos”, y añade: “hoy mi compromiso es organizar al partido, fortalecer al partido desde su interior. La democracia interna para la elección de candidatos y dirigentes del partido. Y es que cuando se tuvo la oportunidad y el tiempo de trabajar más profundamente no se hicieron las cosas adecuadamente”, sentencia.

– No se hicieron las cosas adecuadas, ¿se refiere a Raymundo King?

– No sólo a él. A quienes hayan estado antes, esto no es de ahorita tampoco, es un proceso que nos llevó varios años. Todos caímos en el mismo sistema de simular y de sentirnos más, invencibles. Nuestra soberbia nos hundió.

¿PRI vs Morena?

Se le pide a Manuel Díaz Dos propuestas, solo dos que hagan distinto al PRI frente a otros partidos. Nuevamente, de botepronto, Díaz Carbajal responde: “Bueno la primera es que nosotros hemos tenido tremendas lecciones de lo que puede hacer el electorado, lo hemos sentido en carne propia y los demás partidos no han aprendido la lección. Nosotros ya aprendimos la lección y estamos retomando el rumbo que habíamos perdido: estamos yendo de acuerdo a nuestros orígenes, escuchando a la gente, actuando con honestidad y tratando de recuperar la confianza”.

Hace una pausa, toma un poco de aire y responde: “La otra es que seremos centinelas del voto ciudadano dio a otros partidos que prometieron un Quintana Roo de éxito. Vamos a estar muy pendientes de ver que se cumplan esas promesas, que no sean demagógicas. Tuvimos errores y hay que reconocerlos. La autocrítica es importante, pero también hay que ver hacia delante, entonces a quien ‘ya le dieron su tunda’, ya se tiene que portar bien y nosotros ya nos tenemos que portar bien”.

Y para Manuel Díaz mirar hacia delante significa “revisar lo que hemos hecho, aprovechar esas experiencias y volver al sentido originar de nuestro partido, que es el servicio a la gente, sobre todo a los que menos tienen”.

 

– ¿Qué ofrece el PRI a los ciudadanos de ahora?, se le pregunta al presidente del Partido más longevo de México. La respuesta es inmediata, sale así, sin pausas: “Los tengo que convencer diciéndoles de que vamos a trabajar para que la desigualdad en el país se acabe buscando que las gentes que hoy menos tienen tengan una mejor calidad de vida, mejores empleos, mejor seguridad social, porque además de decirlo, tenemos que ir haciendo acciones que permitan que la gente vuelva a confiar en nosotros”.

– Caray, Manuel, eso es muy cercano a lo que ofrece Morena en este momento. Se le dice y el líder del PRI en Quintana Roo reconoce: “Así es, la diferencia es que nosotros ya hemos aprendido del pasado a ofrecer y a no cumplir. Morena no está cumpliendo nada de lo que dijo, entonces eso ya es algo que es la diferencia ¿no? En el PRI ya vamos a cumplir”, responde Díaz Carbajal.

 

Viene una pelea electoral interesante, por una parte el poderoso partido de López Obrador, por otra, la expectativa que genera Confianza por Quintana Roo, un partido cercano al gobernador Carlos Joaquín. En este escenario, ¿dónde queda el PRI?

De buen humor, generoso en el tiempo y en sus respuestas rápidas, como un boxeador que tira solamente jabs, esos golpes de izquierda que pretenden debilitar al adversario, Manuel Díaz responde: “Vamos a enfrentar a todos los partidos. Nuestra conquista no es hacia otros partidos es hacia la ciudadanía a quien debemos pedirle su confianza. Si yo me pusiera a ver lo que sucede en los otros partidos estaría mal. Tengo que pensar en a quien tengo que atender, que es al elector, al ciudadano. Mi preocupación no es MORENA, no es otro partido, ni el PAN, ni el PRD, ni el Verde, nuestra preocupación es llegarle a la ciudadanía, atender a la ciudadanía, e interpretar y darle respuesta a las demandas de la ciudadanía, de la sociedad, de los electores”, responde sonriente y convencido, fervorosamente convencido de cada una de sus palabras.

Por lo pronto el PRI va sin alianzas, dura lección aprendida por el PRI, lo reconoce su líder: “¿así empezamos, no? Las alianzas son buenas cuando en realidad se busca el beneficio general y llegar a más, pero también son malas cuando las alianzas se distorsionan en el camino”.

– Los antiguos aliados del PRI, el Partido Verde, son ahora los mejores porristas de Morena, se le dice al hombre que lleva en la mano los estatutos del PRI como prioridad partidaria y como estrategia política. Sonriente, de buena gana responde: “Así lo decidieron ellos, es muy respetable su decisión. Ellos sabrán porqué, concluye el líder del priismo quintanarroense.