Tanto Diego Castañón, en Tulum, como Atenea Gómez Ricalde, de Isla Mujeres, no se registraron para debatir, por lo que serán los dos únicos municipios en los que la ciudadanía no tendrá la posibilidad de escuchar sus posturas y argumentos sobre temas vitales para el ejercicio de la función pública.
En el ámbito federal, el INE obliga a las y los candidatos a asistir al menos a dos de los tres debates que organiza; en Quintana Roo la ley no lo regula.

Por Luciano Núñez
Hay dos debates que nunca jamás serán en Quintana Roo: los de Tulum e Isla Mujeres.
Es lo dio a conocer el propio Instituto Electoral de Quintana Roo, Ieqroo, después de que confirmara que no se registraron solicitudes en esos dos municipios, en los cuales, sus alcaldes intentan repetir en la presidencia municipal: Diego Castañón y Atenea Gómez Ricalde.
Ahora, ¿por qué le niegan al electorado información vital para tomar una decisión razonada este 2 de junio?: porque la ley electoral local no dice que sea obligatorio.
En cambio, en el ámbito federal, el INE está obligado a organizar tres debates presidenciales, de los cuales, al menos dos son obligatorios.
¿Cómo puede un político demostrar que puede razonar, argumentar, contra-argumentar y tomar decisiones rápidamente, lo cual será el pan nuestro de cada día en la función pública que intenta asumir?
Es como si un arquitecto se postulada para hacer un edificio pero no está dispuesto a dar una muestra de lo que ha hecho o sabe hacer, Así, a ciegas, ¿Usted lo contrataría? Seguramente no.
Ahora bien, ¿por qué entonces los alcaldes huyen de la responsabilidad elemental de contrastar ideas con sus pares?: porque la ley se los permite y si la ley lo permite, hay quieres prefieren tomar esta vía de escape.
En el ámbito federal y con fundamento en el artículo 218 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, LGIPE, el INE organizará tres debates obligatorios entre las candidaturas a la Presidencia de la República. “Lo anterior, con el fin de que la ciudadanía cuente con más elementos e información para la emisión de un voto razonado”.
Es decir, el fundamento se asienta sobre un pilar por demás relevante: el que la ciudadanía tenga elementos para tomar una decisión que impactará, desde luego, en el entorno en el que vive.
Ya entrando en detalles, podemos entender que, tanto Castañón como Gómez Ricalde, tienen fundadas razones y temores para su no asistencia.
El primero ha sido ampliamente vapuleado por plagiar un video inspiraciones, que primero subió a sus redes y, ante la avalancha de críticas, debió bajar inmediatamente, no sin antes ser exhibido en las implacables y benditas redes sociales.
En las pocas apariciones públicas que realizó se alcanza a ver que sus intervenciones las hace con tarjetas en mano, que además, lee con dificultad. En el debate se enfrentaría con el experimentado Jorge Portilla Mánica, quien va por Movimiento Ciudadano en una campaña que ha ido en alza desde que comenzó y sigue sumando.
En tanto, la candidata isleña llegó al cargo por los partidos hoy opositores, PAN-PRI, y apenas transcurrieron semanas, les dio la espalda para abrazar las banderas de la 4T.
La pregunta fundamental es: ¿por qué los dos alcaldes con licencia omiten ir al intercambio de ideas?
Saque Usted amable lector sus propias conclusiones. Lo que sí es evidente es el vacío legislativo para que el debate sea obligatorio. Así como cada postulante a un trabajo debe llevar consigo un escrupuloso currículum y ser sometido/a a una prueba de capacidades, los postulantes a las alcaldías también deberían pasar, al menos, el filtro de las ideas.
